El Gobierno aseguró este lunes que el abastecimiento de combustibles en el país comenzará a normalizarse en los próximos días, tras atribuir las persistentes filas en estaciones de servicio a los efectos acumulados de más de 50 días de bloqueos, así como al contrabando y a prácticas especulativas vinculadas a la reventa de carburantes.
El ministro de Obras Públicas y Transporte, Mauricio Zamora, afirmó que la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) no cuenta con grandes reservas de almacenamiento y que la importación y distribución de combustibles recién pudo retomarse con normalidad una vez levantadas las medidas de presión.
"No es que Yacimientos tenga un lugar donde va almacenando combustible indefinidamente. Después de más de 50 días de bloqueos, recién se ha podido retomar el ingreso y la distribución", afirmó la autoridad durante una conferencia de prensa.
Zamora señaló que existe un equipo de trabajo conformado por los ministerios de Economía e Hidrocarburos, además de YPFB, para restablecer el suministro en todo el país. Según la autoridad, en algunas ciudades el abastecimiento ya comenzó a regularizarse y se espera que la situación mejore progresivamente.
El ministro sostuvo que el problema no responde únicamente a dificultades operativas, sino también a factores asociados a la demanda irregular y al contrabando. "Hay personas que cargan combustible dos o tres veces por día y existen mafias que aprovechan que el combustible boliviano es más barato que en otros países", afirmó.
Las declaraciones se producen tras más de siete semanas de bloqueos que afectaron la circulación de mercancías, generaron escasez de combustibles y ocasionaron pérdidas económicas millonarias. Según Zamora, los daños provocados por los bloqueos superan los 100 millones de bolivianos, a lo que se suma una caída de aproximadamente 50 millones de bolivianos en la recaudación por peajes.
La autoridad adelantó además que el Gobierno convocará a reuniones con el sector del transporte para abordar no solo el abastecimiento actual, sino también la implementación de un programa de reconversión energética, orientado a incrementar el uso de gas natural vehicular (GNV) como alternativa a los combustibles líquidos.
"Lo que queremos es volver a la normalidad y evitar que situaciones como estas vuelvan a repetirse", afirmó Zamora