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En la puja entre los soyeros y el Gobierno para ver si continúa la banda de precios para los derivados de la soya o se los deja sin efecto, desde el Ejecutivo indicaron que eliminar dicha regulación de costos puede afectar el abastecimiento de alimentos e incrementar los precios de la canasta familiar en desmedro de la población boliviana.

Ese criterio lo indicó Néstor Huanca, ministro de Desarrollo Productivo y Economía Plural, que precisó que la banda de precios determina que la industria oleaginosa pueda vender a precio justo en el mercado interno los subproductos de soya como harina de soya solvente (HSS), harina de soya integral (HSI) y cascarilla de soya que son fuente de proteínas para el sector pecuario a tiempo de aclarar  que el procedimiento de ninguna forma influye en el precio de compra de grano de soya por parte de la industria a los productores soyeros.

Huanca remarcó que no cree que los productores busquen que los alimentos suban de precio ya que su principal problema son los costos bajos que la industria paga al productor primario, por lo que reiteró que ante esta demanda el Gobierno ratifica las propuestas presentadas en reuniones técnicas. 

El ministro detalló que las alternativas presentadas son: facilitar los silos de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) en San Pedro y San Julián con una capacidad de 66.000 toneladas; realizar estudios de costo logístico de exportación, los mismos que pueden ser útiles para la negociación del precio de grano de soya; apoyo a los pequeños productores en la exportación del grano de soya a través de la estatal Insumos Bolivia y generar mecanismos de control de la calidad y de precios para los agroquímicos.

La autoridad agregó que en el mediano plazo el Gobierno plantea implementar más silos de almacenamiento y una planta de transformación de subproductos de soya y, finalmente, aplicar mecanismos de regulación, seguimiento y control sólo al 20% de la producción de subproductos de soya para garantizar el abastecimiento al mercado interno para el sector avícola, porcino y lechero, pudiendo la industria exportar o vender al mercado interno el 80% de la producción de subproductos de soya (HSS, HSI y aceite) a un precio que no supere el precio internacional de exportación.

Huanca sostuvo que las opciones presentadas resuelven las demandas planteadas por el sector productor y son las alternativas para mejorar los precios de compra de la industria. Sin embargo, lamentó que los productores la rechazaron con argumentos que a su criterio no tienen sustento técnico.

“No quisiéramos pensar que existen otro tipo de intereses para crear un escenario que perjudique el normal abastecimiento de alimentos a la población boliviana”, sostuvo el ministro.

El ministro instó a los productores de soya a declinar cualquier movilización que lo único que provocaría es perjudicar a los mismos agropecuarios productores y a la provisión de alimentos a la población boliviana.

En alerta

Desde la Federación de Productores Agropecuarios de la Provincia Marbán (Beni) hicieron conocer su malestar por la vigencia de la banda de precios y el rechazo al uso de la biotecnología e indicaron que ante escenario dan 48 horas al Gobierno para que toma en cuenta la demanda de los productores de soya de Santa Cruz y Beni, caso contrario se van a sumar al bloqueo indefinidos de caminos que desde la Asociación de Productores de Oleaginosa y Trigo (Anapo) de Santa Cruz lleva adelante debido a que las negociaciones con el Gobierno no arrojaron un resultado positivo de acuerdo con sus demandas.

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