En un contexto marcado por bloqueos de carreteras, presión sobre el abastecimiento interno y crecientes pérdidas económicas, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, aseguró que el Gobierno prioriza el diálogo y la coordinación con distintos sectores para preservar la estabilidad económica y evitar una mayor escalada del conflicto social.
A través de su cuenta en X, la autoridad afirmó que la estrategia oficial apunta a recuperar el control de la situación sin recurrir a escenarios de confrontación, en momentos en que diferentes regiones del país enfrentan problemas logísticos, dificultades en la provisión de combustibles y afectaciones al comercio.
“La pacificación del país no se construye desde la confrontación, sino recuperando el control, garantizando estabilidad y apostando al diálogo con todos los sectores dispuestos a avanzar”, sostuvo Espinoza.
Las declaraciones surgen mientras Bolivia atraviesa una de las semanas más complejas del año por los bloqueos de caminos y la paralización parcial de actividades económicas en distintas regiones del país.
Mesas de diálogo y coordinación regional
El ministro aseguró que en los últimos días el Ejecutivo participó en varias mesas de diálogo con autoridades locales, sectores productivos, trabajadores y representantes de la sociedad civil, con el objetivo de construir acuerdos regionales y contener el deterioro económico.
“Avanzamos hacia un nuevo modelo basado en el trabajo conjunto, la coordinación y la construcción de soluciones reales para cada región del país”, manifestó.
El Gobierno busca transmitir una señal de estabilidad en un momento especialmente sensible para la economía boliviana, que enfrenta presiones por la escasez de divisas, dificultades fiscales y una creciente conflictividad social.
Los bloqueos de carreteras generaron fuertes impactos sobre el aparato productivo nacional. El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) estimó que las pérdidas económicas acumuladas ya superan los $us 500 millones, afectando exportaciones, transporte, turismo, logística y comercio exterior.
A esto se suma el impacto sobre el abastecimiento de alimentos y combustibles. Sectores productivos cruceños incluso recurrieron al transporte aéreo para enviar carne de pollo y res hacia La Paz y El Alto ante las dificultades logísticas provocadas por los cierres de rutas.
La estabilidad económica, el principal mensaje
La administración de Espinoza intenta posicionar el concepto de “estabilidad económica” como uno de los principales ejes políticos y económicos del Gobierno en medio de la crisis.
El ministro remarcó que preservar la estabilidad es una responsabilidad compartida y sostuvo que el equilibrio económico constituye “patrimonio de todos los bolivianos”.
El mensaje busca responder también a las críticas provenientes de sectores empresariales y productivos, que advierten sobre el deterioro de la economía y cuestionan la capacidad estatal para garantizar libre transitabilidad y abastecimiento.
En los últimos días, cámaras empresariales, exportadores y agroindustriales alertaron sobre incumplimientos comerciales, paralización de exportaciones y mayores dificultades para captar dólares, en un contexto donde Bolivia ya enfrenta tensiones cambiarias y caída de reservas internacionales.
Un escenario económico sensible
El contexto económico añade presión al escenario político. Bolivia continúa enfrentando desafíos relacionados con el acceso a divisas, importación de combustibles y desaceleración económica.
Datos del Banco Central de Bolivia (BCB) muestran que las Reservas Internacionales Netas (RIN) continúan en niveles bajos respecto a años anteriores, mientras el Estado mantiene elevados costos de subvención a los combustibles.
Analistas económicos advierten que los bloqueos agravan la fragilidad del sistema económico debido a que interrumpen exportaciones, encarecen la logística y reducen el flujo de ingresos externos.
Además, el conflicto también afecta la percepción internacional sobre Bolivia como destino de inversión y proveedor confiable de productos.
El Gobierno descarta confrontación
Espinoza también lanzó un mensaje político al afirmar que el Gobierno no responderá con violencia frente a quienes —según dijo— buscan generar caos y confrontación.
“A quienes buscaban violencia, confrontación y caos, no les vamos a dar el gusto”, sostuvo la autoridad.
La declaración se produce en medio de críticas de sectores opositores y organizaciones sociales que cuestionan la gestión gubernamental frente a los conflictos y la situación económica.
Sin embargo, desde el Ejecutivo insisten en que la prioridad es mantener el diálogo abierto y evitar una escalada mayor de tensión social.
Mientras tanto, el país continúa pendiente de la evolución de los bloqueos, las negociaciones sectoriales y la capacidad del Gobierno para sostener la estabilidad económica en un escenario cada vez más complejo.