El Gobierno modificó las reglas sobre los descuentos aplicados a los salarios de los funcionarios públicos. A partir de la aprobación del Decreto Supremo 5654, las instituciones del nivel central del Estado dejarán de retener automáticamente los aportes destinados a las organizaciones sindicales y solo podrán efectuar descuentos por cinco conceptos expresamente autorizados por la norma.
Con esta decisión, los aportes sindicales ya no serán descontados directamente de la planilla salarial. Quienes deseen seguir contribuyendo a sus organizaciones deberán autorizar de manera expresa un débito desde sus cuentas bancarias, dejando de lado el sistema de retención automática utilizado hasta ahora.
El decreto establece que los únicos descuentos permitidos para los servidores públicos serán los correspondientes a los aportes a la Seguridad Social de Largo Plazo, faltas y sanciones administrativas, el Régimen Complementario al Impuesto al Valor Agregado (RC-IVA), retenciones judiciales por asistencia familiar y la recuperación de recursos del Estado por cobros indebidos.
Según el Gobierno, la medida busca proteger los ingresos de los trabajadores y garantizar que cualquier descuento distinto a los previstos por ley cuente con la autorización expresa del titular del salario. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, sostuvo que el decreto no restringe la actividad sindical, sino que fortalece la libertad individual de cada funcionario para decidir si aporta o no a una organización.
"Cualquier descuento debe ser autorizado expresa y explícitamente por los trabajadores", afirmó Gálvez, quien aseguró que el Estado dejará de actuar como agente de retención de los aportes sindicales.
El Magisterio denuncia un intento de debilitar a los sindicatos
La norma fue cuestionada casi de inmediato por organizaciones sindicales. El Magisterio Urbano de La Paz rechazó el decreto y afirmó que la medida afectará el financiamiento de las organizaciones de trabajadores.
La ejecutiva de ese sector, Anaí Bozo, calificó la disposición como "divisionista" y sostuvo que los aportes sindicales permiten sostener la defensa de los derechos laborales y el funcionamiento de las organizaciones.
"Lo entendemos como una forma de callar a la base de los trabajadores y desorganizar el sindicato", manifestó la dirigente.
Bozo explicó que la Federación Departamental del Magisterio Urbano de La Paz recibe alrededor de Bs 600.000 mensuales por concepto de aportes sindicales, recursos que, según indicó, se destinan a beneficios para los afiliados y al sostenimiento de la estructura sindical. Además, advirtió que el sector analizará las medidas que asumirá junto con su confederación nacional.
Cambios en el sistema de descuentos
Además de eliminar las retenciones sindicales por planilla, el Decreto Supremo 5654 deroga normas anteriores que permitían al Estado efectuar esos descuentos y redefine el régimen de deducciones aplicable a los servidores públicos y jubilados del Sistema de Reparto.
Con esta medida, el Ejecutivo modifica una práctica vigente durante años y abre un nuevo frente de debate con las organizaciones sindicales, que consideran que el cambio puede afectar su sostenibilidad financiera, mientras el Gobierno insiste en que la decisión busca garantizar que cada trabajador decida libremente el destino de una parte de sus ingresos.