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Pasaron 10 años, pero Humberto Abán no olvida cómo militares ingresaron a la fuerza a la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica de Cochabamba (Elfec). 

Fue la madrugada del 1 de mayo de 2010. El hombre vio cómo, en un abrir y cerrar de ojos, el entonces Gobierno de Evo Morales nacionalizó la compañía y se la arrebató a él y otros 361 trabajadores, dueños del 43,34% de la sociedad.

En todo este tiempo, según datos recabados de las memorias anuales de Elfec y de la Bolsa Boliviana de Valores, el Estado sumó utilidades por un valor de Bs 740,6 millones. Pese a los buenos réditos, el anterior Gobierno no pagó un solo centavo por las acciones.

Es más, inició un proceso penal a varios dirigentes sindicales y exfuncionarios de la compañía, por supuestamente adquirir de forma irregular las acciones. Una investigación realizada por Los Tiempos, reveló que la operación se hizo mediante empresas creadas en Panamá. El caso aún sigue en los estrados judiciales.

“Es un proceso que no tiene pies ni cabeza, fue un acuerdo entre privados”, explica Mario Zalles, representante de los trabajadores accionistas, que junto a Abán vivió el proceso de nacionalización.

El caso de Elfec volvió a reflotar después de que el Gobierno de Jeanine Áñez se comprometiera a devolver las acciones a sus dueños. Pero la medida motivó la destitución del procurador, José María Cabrera que rechazó la devolución.

Decretos incumplidos

Para entender esta situación es necesario remontarse al 2010 y al 2012.Estos años fueron clave para entender lo que pasó, y lo que Zalles denominó “una vil usurpación” porque el Estado no pagó por Elfec, pese a tener buenos ingresos.

“El 1 mayo, el Gobierno del MAS interviene Elfec, y toma la administración con el Decreto 494 que dice que deben comprar las acciones. Luego en 2012 con el decreto 1178 se hacen dueños de las acciones, y dice que el TGN pagará, pero no dieron un peso”, explica.

Es más, según él, hace seis años los 362 trabajadores iniciaron conversaciones con el anterior Gobierno, pero no llegaron a nada.

“Nos reunimos con Evo Morales para poder solucionar el problema, pero nunca se llegó a un acuerdo”, dijo Abán.

En 2007 los trabajadores y ejecutivos de la eléctrica compraron a través de la Empresa Luz del Valle, el 92,12% de las acciones de Elfec a la transnacional PPL Global. Luego en 2008, Comteco, compró de la sociedad Soelbo el 56,66% de las acciones de Luz del Valle S.A. y de esa forma consiguió el 52,2% de las acciones de Elfec.

El diputado por el Movimiento Al Socialismo (MAS) y miembro de la Comisión de Planificación Económica del Congreso, Édgar Montaño sostuvo que toda esta operación fue irregular. Es más, dijo que los trabajadores no pusieron ni un peso por las acciones.

“No es que los trabajadores pagaron, sino que la corporación (PPL Global) prestó $us 11 millones para honrar estos gastos. Además, se contrató a la firma Mossack Fonseca de Panamá, y se crearon cuentas off shore para hacer la operación y no pagar impuestos. Luego el 52% fue pasado a Comteco, no pagaron un centavo por tributos al Estado”, aseguró.

Según Montaño, esto derivó en un proceso entre el Estado y los exejecutivos que realizaron la operación, lo que dejó en la nebulosa el pago que debían hacer a los accionistas de Elfec.

“No es que no se quiera pagar, pero se debe ver lo que ellos gastaron. La empresa tuvo ingresos importantes por la administración del Estado que le inyectó más $us 100 millones para llevar electricidad a toda Cochabamba”, dijo.

Dejó en claro que a diferencia de los antiguos dueños, el Gobierno del MAS, a través de la Empresa Nacional de Electrificación (ENDE), hizo muchas inversiones en la compañía “y el Gobierno de transición no puede entregar la empresa gratis”.

Insistió que “no se demostró que los trabajadores y Comteco pagaron por las acciones. Hicieron un ‘bicicleteo’ porque la plata salió de un banco y esa deuda se la cargaron a Elfec”.

Esto fue rechazado por Hugo Franco, presidente del Consejo de Administración de Comteco. El ejecutivo aclaró que las cuentas off shore se crearon por orden de PPL Group, que era dueña de Elfec.

“Si hubiera algo anormal, el más afectado sería PPL, que no reclamó. Ellos quisieron dejarle la empresa a los trabajadores y luego nosotros compramos otra parte a los ejecutivos”, explicó Franco.

En total, Comteco pagó $us 17 millones al grupo de ejecutivos por las acciones.

Esto fue confirmado por Zalles. Explicó que incluso usaron todos sus beneficios sociales para adquirir el 92% de la empresa.

Sostuvo que la operación llegó a $us 11 millones, divididos en $us 6,6 millones de parte de los ejecutivos, y los otros $us 4,4 millones por parte de los operarios.

“Nos venden porque comienzan las nacionalizaciones. PPL nos ofrece la empresa a los trabajadores y a un grupo estructurado de ejecutivos, a un precio bajo”, dijo.

Acerca de las observaciones que hizo Montaño sobre el pago de impuestos, Zalles sostuvo que la operación fue entre privados, “se hizo una transferencia de acciones y no ameritaba el pago”.

El economista Roberto Laserna, cuestionó que la idea de devolver la empresa cause un daño económico al Estado, porque “ENDE no ‘patrimonializó’ su control sobre las acciones, no ha pagado por ellas, y, por tanto, devolverlas no representa ningún costo para el erario nacional porque no están en los balances ni son parte del patrimonio nacional. “Tampoco se requiere una ley porque no es estatal”, puntualizó.

A diez años de la intervención estatal, Abán espera la devolución de las acciones a los 100 trabajadores que aún están activos. El resto se jubiló y otros murieron. Muchos quedaron amargados por lo que consideran una usurpación.