El Gobierno evitó este martes comprometer una fecha para la normalización del abastecimiento de diésel en el país, al señalar que los efectos de más de 50 días de bloqueos aún dificultan la logística de distribución. Sin embargo, anunció un acuerdo con la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) para garantizar 72 millones de litros de combustible durante julio, con el fin de asegurar el desarrollo de la campaña agrícola y ganadera.
Durante una reunión con representantes del sector productivo, el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco; el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca; y el presidente de la CAO, Klaus Frerking, acordaron reforzar el suministro de diésel para atender la zafra cañera, la cosecha de sorgo y otras actividades agropecuarias.
Consultado sobre cuándo desaparecerán las filas en las estaciones de servicio, Blanco evitó establecer un plazo.
"No me gusta especular ni dar fechas que no pueda cumplir. Estamos haciendo el mayor esfuerzo posible para normalizar el abastecimiento después de más de 50 días de bloqueos", afirmó.
El ministro aseguró que el abastecimiento de combustibles constituye una prioridad para el Gobierno y que se trabaja para restablecer el suministro tanto en Santa Cruz como en el resto del país.
Por su parte, Frerking destacó que el compromiso asumido por YPFB permitirá aliviar la demanda del sector.
"Son 72 millones de litros para este mes, aproximadamente tres millones de litros por día. Eso permitirá dar tranquilidad al inicio de la zafra, que ya viene retrasada", indicó.
El dirigente recordó que el sector debe cosechar más de 200.000 hectáreas de caña, además de iniciar la cosecha de 600.000 hectáreas de sorgo y atender cerca de 1,3 millones de hectáreas sembradas durante la campaña de invierno.
Asimismo, señaló que el sector ganadero requiere diésel para producir forraje ante la llegada de la temporada de bajas temperaturas.
Importación privada
Durante la conferencia, Blanco reiteró que el decreto que autoriza la importación privada de combustibles permitirá incorporar nuevos proveedores al mercado una vez que se apruebe la reglamentación, prevista para los próximos días.
Explicó que las empresas privadas podrán importar y comercializar diésel y gasolina a precios determinados por el mercado, mientras YPFB continuará distribuyendo combustibles subvencionados al precio regulado.
"Los privados pueden traer combustible y venderlo. Yacimientos seguirá importando y comercializando la gasolina y el diésel en las condiciones actuales", sostuvo.
Frerking respaldó la apertura del mercado y afirmó que el país necesita incrementar la oferta de combustibles.
"Si hay más participantes en la importación de diésel, mejor. El peor diésel para un productor es el que no está disponible en la estación de servicio", afirmó.
El dirigente aclaró que el sector agropecuario no busca convertirse en importador, sino contar con un abastecimiento continuo que le permita sembrar, cosechar y mantener la producción destinada al mercado interno y a las exportaciones.