Escucha esta nota aquí

Luego de varios meses de incertidumbre el Gobierno y la industria sucroalcoholera reactivaron el proyecto etanol y proyectan la compra de 200 millones de litros de alcohol anhidro hasta mayo de 2021. En un acto realizado este martes en la Cainco, el Ministerio de Hidrocarburos entregó una resolución ministerial en la que se compromete a comprar entre 190 y 200 millones de litros de alcohol.

La llamada era del biocombustible comenzó en 2018 en la presidencia de Evo Morales. Sin embargo, en su gestión las adquisiciones del Estado no colmaron las expectativas de la industria. Y los bajos volúmenes siguieron durante el Gobierno de transición.

“Hay que admitir que el Estado falló”, dijo Víctor Hugo Zamora, ministro de Hidrocarburos al entregar el documento en el que el Estado se compromete a comprar más etanol.

La autoridad señaló que, de forma anual, Bolivia importa hasta 2.000 millones de litros de gasolina. Con la firma del acuerdo dijo que un 10% de ese volumen será reemplazado con la producción de biocombustible.

Mariano Aguilera, presidente del Ingenio Azucarero Guabirá, dijo que la resolución establece que las industrias entregarán el producto hasta mayo de 2021. Del total comprometido por la industria, aseguró que un 35% será entregado por Guabirá.

Mientras que Reinaldo Díaz, presidente del Cámara Agropecuaria del Oriente, indicó que la resolución llega en un buen momento dado que el sector cañero desde que comenzó el proyecto, con el anterior Gobierno, realizó varias inversiones en la ampliación de cultivos. Pero debido a diversos problemas, este esfuerzo no fue recompensado con la compra de más alcohol.

A su vez, el presidente de la Cainco, Fernando Hurtado, sostuvo hasta el 2030 el país requerirá hasta 2.960 millones de litros de combustible, que demandarán unos 740 millones de litros de alcohol. Para llegar a este objetivo el sector proyectó una inversión estimada de $us 2.000 millones.

Hurtado también aprovechó la oportunidad para insistir en que la inversión privada garantizará la reactivación económica y los empleos.

A su turno, la presidenta de Bolivia, Jeanine Áñez, dijo que hacer economía e industria en Bolivia son compatibles con la democracia. "Hay quienes piensan que industrializar Santa Cruz es compatible con construir la República, la industria nacional no tiene necesidad de aliarse con la dictadura, tiene un sitio digno con la democracia. Bienvenidos", afirmó.