El Gobierno volvió a cerrar la puerta a un nuevo incremento salarial, pero esta vez con un argumento de contexto: el ajuste general a los salarios ya fue aplicado en enero. Con ese antecedente, el ministro de Economía ratificó que no se dará curso a la demanda de la Central Obrera Boliviana (COB) y anunció que se priorizarán mesas de diálogo para atender el pliego petitorio.
El incremento salarial ya fue aplicado en enero
La autoridad explicó que la decisión responde a que el tradicional ajuste de mayo fue adelantado este año, por lo que no corresponde un nuevo incremento en el corto plazo.
En ese marco, el rechazo a la demanda de la COB se sustenta en la política salarial ya ejecutada y en la actual situación económica del país.
Más allá del aumento salarial, el Ejecutivo propone ampliar la discusión hacia una agenda conjunta con distintos sectores.
“Mire, sabíamos que iba a llegar un documento, un pliego petitorio y nosotros en realidad les hemos planteado algo mucho mejor, que es básicamente una agenda conjunta”, señaló el ministro.
El planteamiento incluye la participación de gremiales, cuentapropistas y empresarios.
El ministro remarcó que el país atraviesa un momento económico que requiere coordinación y acuerdos más amplios.
“Cuando digo agenda conjunta hablo de gremiales, cuentapropistas, empresarios, que nos permita mejorar obviamente la situación económica del país”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que la discusión no puede limitarse únicamente a un ajuste salarial.
Mesas de diálogo para atender el pliego
Pese a las diferencias con la dirigencia de la COB, el Gobierno insiste en mantener abiertos los canales de negociación.
“Conversando con los distintos sectores hay mucho ánimo, muchas ganas de dialogar y de avanzar, porque nadie quiere paralizar un país”, indicó el ministro.
El Ejecutivo prevé instalar mesas de diálogo para analizar el pliego petitorio y buscar consensos que eviten conflictos en el actual escenario económico.