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Para evitar contingencias que se pudieran dar en los próximos días al calor político de las elecciones generales del 18 de octubre, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) inició el reforzamiento del control de las plantas energéticas de la empresa estatal en todo el país.

“Estamos tomando medidas, en relación a cualquier tipo de amenazas contra las instalaciones estratégicas. Hemos desplegado un plan de contingencia para minimizar cualquier posibilidad de desabastecimiento y evitar todo tipo de contingencia ante las amenazas en algunos puntos”, señaló la presidenta de Yacimientos, Katya Diederich, en su primera intervención pública, tras asumir el cargo este martes.

YPFB está trabajando con el Ministerio de Defensa, para resguardar las instalaciones de la empresa más grande del país, aunque Diederich evitó develar mayores detalles, por cuestiones de seguridad.

“Hay varios tipos de medidas que, por razones de confidencialidad no se las puede informar. Pero quiero transmitir la tranquilidad que estamos dando, de que hay una lección aprendida en este tema y estamos reforzando el plan que se llevó adelante, anteriormente”, expresó.

Toma de planta de Senkata

Las autoridades quieren evitar que se repitan los luctuosos hechos de noviembre del 2019, cuando la planta de YPFB, ubicada en la zona de Senkata (El Alto), fue cercada por afines al Movimiento Al Socialismo (MAS), acción que derivó en una violenta revuelta donde murieron al menos nueve personas con impactos de bala. El hecho aún lo investiga el Ministerio Público para esclarecerlo.

En el lugar, se usó dinamita para echar abajo el muro de la planta. En ese entonces, las autoridades señalaron que el uso de explosivo, pudo haber ocasionado una fatalidad enorme en la ciudad de El Alto, por la alta concentración de combustible y el riesgo de una explosión de consecuencias impredecibles en un lugar densamente poblado.