Escucha esta nota aquí

 El Gobierno mantiene cautela por el caso Petrobras. El ministro de Economía, Luis Arce Catacora, afirmó ayer que la detención domiciliaria del presidente de la subsidiaria brasileña en Bolivia, Marcos Benicio Pompa, es un tema interno de ese país y, por lo tanto, el Gobierno no puede involucrarse. 


Por su lado, la vicecanciller Guadalupe Palomeque dijo: “Entendemos que la detención domiciliaria del presidente de Petrobras ha sido una determinación de la justicia ordinaria, hay que ser cautos, seguramente seguirá el respectivo proceso, pero en todo caso no afecta la relación diplomática entre ambos países”.


   Mientras tanto, el representante legal de la constructora boliviana Vialco SRL, Marco Bulacia, confía en que a mediados de la presente semana pueda lograr un acuerdo ‘amigable’ con la subsidiaria Petrobras Bolivia para que le pague un supuesto adeudo de $us 2,5 millones por prestaciones de servicio en el campo San Antonio (Tarija).
    “Confío en que esta semana podamos arribar a un feliz acuerdo. Nosotros somos optimistas y vamos a esperar”, dijo Bulacia.


El presidente de Petrobras Bolivia está bajo arresto domiciliario desde marzo, dentro de una disputa por una supuesta deuda de $us 2,5 millones con la constructora local.
El ejecutivo brasileño cumple desde el pasado 22 de marzo la medida cautelar, que fue dispuesta por la Sala Penal Segunda de la Corte Superior de Santa Cruz.


   La constructora boliviana Vialco SRL demandó a Petrobras Bolivia por una supuesta deuda de $us 2,5 millones por trabajos de movimientos de tierra en el megacampo gasífero tarijeño.

Comentarios