El gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, afirmó que la implementación de un tipo de cambio oficial flexible marca el fin de 15 años de un régimen cambiario fijo y representa un "sinceramiento" de la economía boliviana, al permitir que el precio del dólar sea determinado por la oferta y la demanda.
Rodríguez sostuvo que el esquema anterior solo pudo sostenerse mediante el uso de las Reservas Internacionales Netas (RIN) del Banco Central de Bolivia (BCB), por lo que considera que el nuevo sistema refleja de manera más realista el valor de la divisa.
"Hoy pasamos a una nueva etapa de sinceramiento de la economía, donde tenemos un tipo de cambio que va a fluctuar de acuerdo con la oferta y la demanda, como ocurre con la generalidad de los productos", señaló.
El economista recordó que el dólar paralelo llegó a cotizarse cerca de 20 bolivianos en mayo del año pasado, aunque posteriormente retrocedió. Explicó que ese comportamiento respondió a que los procesos especulativos no son permanentes y a que un incremento en la oferta de divisas tiende a reducir el precio de la moneda estadounidense.
Para ilustrar este comportamiento, comparó el mercado cambiario con otros bienes de consumo. Citó el incremento del precio del pollo durante los bloqueos registrados el año pasado y las variaciones en el costo del tomate entre épocas de abundancia y escasez, situaciones que, dijo, responden a la ley de la oferta y la demanda.
Rodríguez pidió que la transición hacia el tipo de cambio flexible sea observada "con mucha cautela, pero sin preocupación", al considerar que el ajuste en el valor de la moneda nacional ya venía produciéndose desde 2023 a través del mercado paralelo.
"La devaluación que tanto preocupa, en realidad, ya se dio mediante un proceso de depreciación de la moneda desde que comenzó a ampliarse la brecha entre el tipo de cambio paralelo y el oficial", afirmó.
En ese contexto, señaló que el principal desafío para evitar mayores presiones inflacionarias será incrementar la disponibilidad de divisas en el sistema financiero.
A su juicio, el Gobierno debe concentrar sus esfuerzos en generar condiciones que permitan el ingreso de más dólares al país, principalmente mediante el fortalecimiento de las exportaciones.
"Para que no haya inflación ni procesos especulativos, de lo que se tiene que ocupar ahora el Gobierno es de dar las condiciones para que aumente la cantidad de dólares en el sistema. Idealmente, eso debería lograrse a través del incremento de las exportaciones", concluyó.