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Ibo Blazicevic Rojas fue elegido presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI). Luego de haber pasado por la Cámara Departamental de Industrias de La Paz. Al dirigente le preocupa la falta de una política salarial, basada en la productividad.

¿Cuáles serán los ejes de su gestión?

Creo que la Cámara tiene que empezar a mirar al futuro. Y ahí tenemos un discurso coincidente con la Cámara de Industria, Comercio y Turismo de Santa Cruz (Cainco). Debemos empezar a dejar de mirar solo el mercado interno. La industria boliviana tiene que proyectarse y pensar en la exportación.

¿Cómo lograr ese objetivo?

Vamos a procurar interesar al Gobierno y generar condiciones para que la industria también pueda incursionar en mercados de países vecinos. Estoy hablando de la industria manufacturera y de otras posibilidades. Para ello, hay que hacer un trabajo conjunto.

¿Y en el corto plazo?

En lo inmediato debemos ser muy enérgicos en tratar de combatir junto al Gobierno, el contrabando y la informalidad. Son dos temas que nos preocupan, además de los incrementos salariales que vienen siendo aplicados sin un acompañamiento de la productividad de los actores.

¿Se exige una política salarial en el análisis de los incrementos de sueldos?

Exactamente. Quisiéramos tener una política salarial donde los incrementos no sean simplemente fruto de una negociación entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) sino que estén básicamente ligados a la productividad. Es decir, que la base sea la productividad y la generación de mayores unidades de producción.

¿Hay mucho trabajo que hacer con el Gobierno?

Queremos ser propositivos. En un foro de la Corporación Andina de Fomento (CAF), observamos lo que hacen los países vecinos en cuanto a la inversión extranjera directa. Vimos cuáles son las políticas de incentivo para atraer esa inversión y cómo ha impactado positivamente en el crecimiento de sus industrias, en la industrialización. Comparados con Bolivia, nosotros tenemos niveles bajísimos. Por eso, queremos plantearle a la ministra de Planificación, Mariana Prado un trabajo para rescatar esas experiencias. Ese podría ser el tono que queremos darle a nuestra gestión.

Y el tema impositivo ¿también es importante para ustedes?

Escuchamos muchas veces de que el Gobierno y obviamente Bolivia viven de los impuestos, pero sentimos que no se mide con la misma vara a todos. El Ministerio de Trabajo ha destacado como un éxito que casi 22.800 empresas pagaran el segundo aguinaldo hasta 31 de marzo; de 23.000 inscritas en el Registro Obligatorio de Empleadores (ROE). Eso es preocupante porque la base empresarial de Bolivia, son 318.000 empresas registradas formalmente en Fundempresa. Entonces, 23.000 no son ni el 7% ¿dónde está el resto? no pueden decirnos que es un éxito que 23.000 firmas paguen. Realmente, la mirada es simplemente ajustar mucho más a los mismos de siempre, a un pequeño grupo y no extender esa base tributaria a otros sectores que no están aportando.

¿Qué se necesita para invertir más en el país?

Condiciones favorables. Si hablamos de invertir más y de inversión extranjera directa, necesitamos incentivos a esa inversión. El Estado tiene que cambiar su mirada. La mirada del Gobierno es “no dar ventajas fiscales porque vivimos de la recaudación”. Pero estamos hablando de una recaudación añadida que no existe hoy, pero si tú das ventajas, vas a generar un efecto multiplicador en el empleo y la inversión y más tarde, en la recaudación. Hay que invertir para cosechar.

¿Se atreven a invertir más?

No, porque no tenemos una Ley de Promoción de Inversiones con sus reglamentos. Se hizo una norma que no atrajo a nadie, porque no se la completó y no hay un reglamento que raye bien la cancha, ni que dé incentivos. Nunca se pensó en eso.

El Gobierno está aplicando algunas normas y decretos para incentivar la producción o para que las empresas con poco dinero se asocien ¿Son iniciativas válidas?

Son válidas. Pero son paliativos. Porque en realidad, lo que está pasando con la economía y con la industria manufacturera especialmente, es que con el tipo de cambio fijo que tenemos hace casi nueve años, hemos perdido competitividad y lo que trata de hacer el Gobierno es intentar brindarles alguna protección a esas empresas. Porque claramente, las importaciones se han multiplicado y la industria boliviana está sufriendo un embate de la importación legal, pero también del contrabando.

El Gobierno dice que es posible que se crezca hasta un 6% este año ¿qué opina?

Sería fantástico. Honestamente. Pero cuando nosotros analizamos un conjunto de empresas, vemos algunos indicadores tempranos de este primer trimestre, y consideramos que no vamos a poder llegar a esas cifras. En la cámara, analizamos las 30 industrias más grandes de Bolivia. Vemos que no hay ese crecimiento y no vamos a llegar a un 6%. Será muy difícil. Incluso, vemos una contracción al primer trimestre. En el grupo de empresas que han analizado nuestros economistas las ventas cayeron en el orden del 4%.

Algunas autoridades de Gobierno, han sugerido a los empresarios que trabajen más para producir más ¿Qué opina?

Eso no es así. Obviamente esa es una especulación.

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