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Por: Fernando Rojas Moreno

Desde la perspectiva de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), a decir de su presidente, Ibo Blazicevic, el contrabando está erosionando el aparato productivo de Bolivia, destruyendo la inversión, la producción, la generación de empleo nacional y el aporte tributario al Estado.

Como referencia citó el estudio de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), que estima que el contrabando representa más de $us 2.300 millones por año. En el sector agropecuario dijo que se calcula, por ejemplo, que la afectación anual del contrabando al sector cárnico representa $us 35 millones; al azucarero, $us 70 millones; y al de harina de trigo, más de $us 61 millones.

Blazicevic señaló que la internación ilegal de productos agropecuarios al territorio nacional constituye una competencia desigual y desleal para la industria nacional que paga impuestos, aportes a la seguridad social de corto y largo plazo, y debe cumplir con normas sanitarias, entre otros asuntos.

En general, según el titular de la CNI, el contrabando está afectando a todos los sectores industriales, desde alimentos, bebidas y fármacos hasta plásticos, textiles, cueros, muebles, productos de construcción, etc.

En lo particular, detalló que los sectores industriales más impactados en los últimos meses por la pandemia y la devaluación en países vecinos, son alimentos, bebidas y fármacos, que se han constituido en esenciales en el marco de los efectos del covid-19.

De acuerdo con Blazicevic, la CNI lleva adelante una estrategia de lucha al contrabando y demanda al Gobierno acciones legales, económicas, comunicacionales y de interdicción más intensas y permanentes para evitar el ‘desmantelamiento’ del sector industrial a manos del contrabando y cuando está afectado por la pandemia.

Efecto en la reactivación

El estudio El contrabando y su impacto en la cadena de alimentos, del Centro Boliviano de Economía (Cebec) de Cainco, estimó el impacto del contrabando en la industria de alimentos y bebidas en $us 400 millones equivalentes al 1% del PIB en ocho categorías de alimentos: carne, arroz, harina de trigo, fideo, azúcar, bebidas no alcohólicas, cerveza y aceite.

El informe desgrana que una de las actividades más afectadas por el contrabando es la agricultura, cuya demanda disminuiría $us 100 millones aproximadamente por efectos del contrabando.

El impacto se da por su vinculación con la industria oleaginosa, sucroalcoholera y la molinería. La producción pecuaria se ve también mermada por los efectos sobre la industria cárnica y la industria láctea. 

El estudio del Cebec concluye que el comercio ilegal de alimentos no afecta solamente a un sector, sino a la economía en su conjunto y frena la reactivación. 

Insinúa que para impulsar la recuperación económica, social y productiva del país es necesario que el Estado establezca medidas que favorezcan la formalización empresarial, dado que son las empresas en todos sus tamaños y sectores las que generan la mayor cantidad de empleos, creando estabilidad y bienestar para las familias bolivianas. Aduce que el contrabando reduce las ventas de las industrias nacionales.

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