Escucha esta nota aquí

Industrias y proveedores del sector cárnico, avícola y lácteo que des­pliegan actividad económica en Santa Cruz priorizan el abasteci­miento de productos en mercados y en supermercados citadinos.

En el antiguo mercado Abasto, el conductor de un camión reparti­dor de productos PIL Andina -pre­firió no ser identificado- dio cuenta de que el instructivo recibido de la industria es surtir, con prioridad, los centros de abastecimientos y sucursales de las cadenas de su­permercados que operan en la urbe de la ‘ciudad de los anillos’.

Hizo notar que en la entrega pre­valecen los productos más reque­ridos por la población, tales como yogures en diferentes presenta­ciones, gelatinas, bebidas lácteas, leche fluida fresca natural y sabo­rizada y el alimento bebible Soy.

En la misma zona, se advirtió camiones de reparto climatizados de industrias locales distribuyendo carne bovina, pollo entero y pre­sas, además de carne porcina.

Más de un conductor refirió que en la logística de distribución se priorizan los mercados y super­mercados y que en algunos pun­tos de bloqueo hay personas que interfieren el libre tránsito, pese a que desde el Comité pro Santa Cruz se garantizó la circulación de los proveedores de alimentos para evitar el riesgo de desabaste­cimiento de la población cruceña.

Garantizan provisión

Desde la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), su presiden­te Reinaldo Díaz, afirmó que los sectores productivos y el Comité Cívico han coordinado y articu­lado la ‘comisión de abasteci­miento’, cuya misión es orga­nizar y garantizar la logística de distribución de alimentos a fin de que la ciudadanía no se vea afectada.

“Se ha incrementado la circulación de camiones con productos de la canasta básica hacia los mercados, así como también insumos y alimentos para los animales de las estan­cias y granjas”, puntualizó.

De acuerdo con Díaz, el depar­tamento de Santa Cruz produce el 70% de los alimentos que se con­sumen el país. En ese contexto, pidió tranquilidad a la población al manifestar que continúan tra­bajando para no hacer faltar nin­gún alimento en la mesa de los cruceños y los bolivianos.

Según la directora del Obser­vatorio Agroambiental y Produc­tivo, Melisa Ávalos, citada el lu­nes en la estatal de información (ABI), los principales mercados del país se encuentran abasteci­dos de los principales productos de la canasta familiar, aunque dijo que se advirtió algunas fluc­tuaciones en los precios debido a los bloqueos.

A decir del presidente de la Aso­ciación de Municipios Santa Cruz (Amdecruz), Rodolfo Vallejos, va­rios municipios del departamento sufren una asfixia y desabasteci­miento de alimentos frescos, car­ne vacuna y avícola, gas de uso doméstico y combustible por el cierre de carreteras.

En los mercados

En el sector Playa del antiguo mer­cado Abasto -se comercializan verduras-, la gremialista Delia Valencia, señaló que la oferta de verduras disponible en este lugar es la que quedó del lunes.

Detalló que la llegada de la pro­ducción de los Valles Cruceños dejó de ser estable y que se cortó, desde Cochabamba, el arribo de zanahoria, remolacha, nabo, ce­bolla verde, entre otros vegetales. 

Sobre los precios, Valencia refi­rió que registran un alza debido a que el costo de la tarifa de trans­porte de carga, desde el centro mayorista hasta su punto de venta, trepó de Bs 30 a 50.

Además, dijo que deben asumir el pago de una especie de peaje de entre Bs 3 y 5, en algunos puntos de bloqueo, pa­ra que les permitan el paso.

“No se trata de especulación, sino de un equilibrio para nivelar los costos logísticos”, puntualizó. 

El kilo de tomate incrementó su valor de Bs 6 a 10 y 12; la planta de apio, de Bs 5 a 7; de lechuga crespa, de Bs 1 a 3 y carola, de Bs 5 a 6; las tres libras de arveja, de Bs 10 a 18; de vainita, de Bs 8 a 18; la haba, de Bs 8 a 15; de zanahoria, de Bs 4 y 5 a 10 y 15; de papa, de Bs 5 y 7 a 8 y 10; de achojcha, de Bs 8 a 15; y la do­cena de pimentón, de Bs 10 a 15.

En el caso de la carne, Miriam Villareal, aludió que el precio del kilo de pollo escaló de Bs 11 a 14, esto a raíz de la discrecional subida del precio del kilo gancho que au­mentó en esa misma proporción. 

Hizo notar que ayer, después de una semana, las fábricas de fiam­bres y embutidos reactivaron la provisión de estos productos. 

En el caso de la carne bovina, la Al­caldía fijó una tabla de precios para evitar especulación. Así, dependien­do del corte, el kilo de cuadril, punta de s, lomo, bollo y peceto, se cotiza a Bs 38; pollerita y costilla, Bs 28; kepe­ri, Bs 34; chuleta y pecho, Bs 32; car­ne molida, entre Bs 30 y 32; hueso rojo, Bs 12; y hueso blanco, Bs 5.

A criterio de Marialuz Durán, en los mercados se aplica el refrán po­pular “a río revuelto, ganancia de pescadores” donde los comercian­tes están aprovechando la situa­ción de caos para incrementar los valores de las verduras y las carnes.