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Ariel encoge los hombros por el frío, mientras el viento gélido penetra su cuerpo que está protegido por una chamarra. Él y otro guardia son parte de los pocos habitantes que quedan en el ‘Triángulo de Oro’, una de las zonas empresariales más importantes de Santa Cruz. 

“La gente se fue. Hay pocos en las oficinas”, dijo el hombre que lleva año y medio como vigilante de una inmensa torre de acero y concreto que antes albergaba a cientos de oficinistas. Hoy, el edificio está casi vacío.

Y está así por una sencilla razón, la pandemia obligó a las empresas a cerrar contratos de arriendo y mudarse a espacios pequeños. Aquel virus llegado desde la otra parte del mundo hizo que el valor del alquiler para espacios corporativos se desplome a un 25%. Incluso el costo por metro cuadrado para la venta de este segmento se contrajo entre un 15% y 23%.

Desde marzo, cuando comenzó la pandemia, Ariel vio cómo poco a poco las luces de las oficinas dentro de la panza del edificio que custodia, se apagaban hasta dejar a la torre casi a oscuras.

“La gente trabajaba hasta tarde. A las nueve de la noche todas las luces estaban encendidas. Ahora todo parece una ciudad fantasma”, señaló el hombre.

Los especialistas desean que esta mala racha pase rápido, al igual que el mal tiempo que hizo temblar a Ariel y a varios cruceños en los primeros días de agosto. Sin embargo, el sector tendrá que esperar hasta el verano de 2021 para recuperarse de los efectos que deja el coronavirus en la economía.

Contexto del negocio

Con todas las actividades paralizadas muchas empresas dejaron de recibir ingresos, o comenzaron a operar a media máquina. Ante esto, muchas optaron por trasladar sus operaciones al mundo virtual, con la implementación del teletrabajo.

Nicolás Urioste, especialista del negocio inmobiliario, explicó que si bien no se puede precisar con exactitud, en promedio los alquileres por metro cuadrado descendieron hasta un 25% y las ventas para espacios corporativos y comerciales cayeron hasta un 15%.

Para ser más precisos, antes de la pandemia el metro cuadrado de venta en la zona norte costaba $us 1.800, ahora – en promedio – se cotiza a $us 1.530. Lo mismo pasa en áreas más exclusivas, como Equipetrol, donde los proyectos tienen un costo de $us 2.000 y $us 3.000.

Y justamente en ‘Equipe’ - que en antaño cobijaba boliches y que hoy mutó a un espacio empresarial. Si uno camina desde el segundo hasta el cuarto anillo de la avenida San Martín, lo que más se ve son negocios vacíos y letreros que dicen: ‘En alquiler’ o ‘En venta’.

Lo mismo pasa en el llamado ‘Triángulo de Oro’ (Equipetrol Norte). Antes de la pandemia, el precio de alquiler era $us 18 el metro cuadrado, pero ahora el arriendo es de $us 13,5. Aún así, casi todo está vacío. “Las empresas grandes hicieron recortes y se cambiaron a espacios más chicos, otras negociaron el alquiler o terminaron por irse”, señaló Urioste.

El único segmento estable en precios fue el de vivienda, en especial las unidades habitacionales menores de $us 150.000. A lo mucho, la contracción llegó a un 5%.

“Este es un producto de primera necesidad, las oficinas y casas de lujo no”, explicó el especialista.

Ventas y alquileres

Con todo paralizado por meses, debido a la emergencia sanitaria, la crisis afectó a algunos propietarios. Cleya Menacho, presidenta de la Cámara Inmobiliaria de Santa Cruz (Caincruz) señaló que en este contexto adverso, algunos dueños de oficinas llegaron a vender sus inmuebles a precio de preventa, y así recuperar lo invertido. Por ejemplo, un espacio de 47 metros cuadrados; que costaba $us 52.000 por la avenida Beni, ahora se adquiere hasta en $us 38.000.

“El que tiene recursos ahora puede comprar. Es tiempo de inversionistas, porque pueden obtener un buen precio”, dijo.

Javier Arze, gerente general de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecruz) sostuvo que no existe en este momento información oficial actualizada sobre el costo de los metros cuadrados de proyectos de construcción no residenciales

“Si consideramos el Índice General de Costos de Construcción del mes de marzo de 2020, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), se mantiene estable con una leve variación del 1%”, explicó Arze.

Sin embargo, observó que teniendo en cuenta que la cuarentena rígida que se decretó desde el 22 de marzo y paralizó por completo la economía “ese indicador no reflejaría el impacto real de la pandemia en la actividad privada de la construcción”.

“La realidad es que la pandemia continúa en estos momentos y seguirá por un buen tiempo con todo lo que implica”, dijo.

Teletrabajo

La nueva realidad ha hecho que varias empresas y negocios opten por el trabajo remoto.

Por eso, muchas comenzaron a usar plataformas digitales, y dejaron sus espacios en las zonas empresariales como Equipetrol, o diferentes puntos de la zona norte, como la avenida Beni, Alemania y Cristo Redentor. Hoy, el silencio es común, donde antes se escuchaba el bullicio de oficinas llenas de personas.

“La gente no quiere reunirse y se están activando las oficinas digitales”, aseguró Menacho.

Oliver Viera, gerente general de Remax, sostuvo que algunas empresas y negocios cancelaron sus contratos de alquiler y migraron al sistema del teletrabajo o en el mejor de los casos negociaron un reajuste en el costo de arriendo.

“Por ejemplo, nosotros tuvimos que negociar con la propietaria del local, porque no necesitamos mucho espacio. Tenemos a mucha gente en teletrabajo y por unos cinco o seis meses no vamos a necesitar un área grande”, dijo.

Recuperación

El gerente comercial de UltraCasas.com, Julio Cronenbold explicó que las caídas más significativas en los precios de alquiler, se dieron entre abril y mayo. Luego en junio y julio hubo un rebote. “En agosto pensamos que iba a seguir la tendencia de recuperación, pero no fue así, hubo un crecimiento leve. Vamos mejorando a un ritmo bajo”, dijo.

Más allá de una reducción de precios, Cronenbold aseguró que los costos ahora están en márgenes más reales.

“Antes, la gente especulaba. Ahora hay un sinceramiento del mercado”, sostuvo.

Agregó que actualmente hay proyectos que se están suspendiendo y que “los clientes, con acceso a crédito, están comprando”.

“No es tan grave como lo pintan, el sector se está recuperando”, sostuvo el especialista.

En Caincruz, también son optimistas y aseguran que los alquileres “no han decaído, de hecho, el sector está más dinámico desde la flexibilización de las restricciones”.

“Muchos negocios y familias están ajustándose a sus nuevos presupuestos y necesitan moverse a nuevos inmuebles a un precio acorde a su bolsillo. Creemos que empezarán a subir sus costos en 18 a 24 meses”, señaló Menacho.

Empero, otros como Urioste, sostiene que la situación compleja por la que atraviesa este sector, estará así hasta fin de año. Por lo que prevé que la normalidad recién volverá en el verano de 2021.

Para esa estación, se espera que las 'zonas fantasma' vuelvan a ser habitadas por negocios y personas que 'huyeron' del virus.

Construcción: la reactivación del sector es mucho más rápida y eficiente en obras privadas que en públicas

El gerente general de la Cámara de Construcción de Santa Cruz, Javier Arze, informó que los proyectos del sector privado están apuntalando la reactivación de la actividad, una de las más afectados por la emergencia sanitaria que vive el país debido a la presencia del coronavirus.

Detalló que los proyectos de construcción que estaban en ejecución antes de la aplicación de la cuarentena sanitaria, tanto el sector privado como en proyectos de inversión pública, antes del 22 de marzo, se paralizaron totalmente.

Luego estas obras comenzaron a reactivarse progresivamente a partir del 11 de mayo con la cuarentena condicionada y dinámica.

La reactivación ha sido mucho más rápida y eficiente en las construcciones privadas que en las obras de inversión pública”, dijo.

Agregó que se está trabajando nuevamente en todos los proyectos de construcción y que se están aplicando estrictos protocolos de bioseguridad que aprobaron los Ministerios de Trabajo y de Salud para cada empresa y obra. Por su parte, un empresario que pidió no ser citado, señaló que la reactivación es pausada debido a las restricciones y la falta de mano de obra calificada.