El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, propuso este lunes que el Gobierno deje de concentrarse en la designación de un nuevo gerente para Boliviana de Aviación (BoA) y, en cambio, impulse un proceso para transferir la empresa a un operador privado que invierta en su modernización y expansión.
A través de una publicación en sus redes sociales, la autoridad sostuvo que, "en lugar de buscar postulantes tipo casting para la Gerencia General de BoA, deberían abrir una convocatoria para encontrar un nuevo dueño que invierta, la modernice, la haga crecer y compita por ofrecer un mejor servicio, con mayor eficiencia y a mejores precios".
Estas declaraciones se producen en medio de la crisis institucional que atraviesa Boliviana de Aviación (BoA), luego de la destitución de su exgerente general, Eduardo Valdivia, apenas dos meses y medio después de haber asumido el cargo. La decisión fue tomada tras la polémica generada por un viaje personal a Estados Unidos, en plena realización del Mundial de Fútbol, que derivó en cuestionamientos sobre el uso de beneficios laborales y el manejo de la empresa.
El Ministerio Público abrió una investigación de oficio contra Valdivia por la presunta comisión de los delitos de concusión, uso indebido de influencias y beneficios en razón del cargo, mientras el Gobierno instruyó esclarecer las denuncias. El caso surgió luego de que se revelara que el entonces gerente habría adquirido un pasaje con tarifa preferencial de 900 bolivianos para funcionarios de la empresa.
'JP' Velasco afirmó que una eventual privatización permitiría que la aerolínea estatal deje de representar un costo para el Estado y pase a convertirse en una empresa generadora de valor.
"De esa manera, BoA dejaría de costarles millones de bolivianos cada año a todos los ciudadanos, y pasaría a ser una empresa que genere valor en lugar de pérdidas", señaló.
El gobernador también cuestionó el modelo de monopolio estatal en el transporte aéreo, al considerar que este no promueve la innovación ni la eficiencia.
Según su criterio, la ausencia de competencia provoca un deterioro en la calidad del servicio y termina afectando directamente a los usuarios.
Asimismo, sostuvo que la participación del Estado en actividades que podrían ser desarrolladas por el sector privado desincentiva la inversión nacional e internacional, lo que, a su juicio, limita la generación de empleo, el crecimiento económico y las oportunidades para los bolivianos.
Velasco concluyó que una mayor competencia en el mercado aéreo favorecería a los ciudadanos mediante mejores servicios, tarifas más competitivas y una economía más dinámica.