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Juan Landívar es cruceño, diseña sistemas de producción desde EEUU, donde reside, habla de las ventajas de las nuevas tecnologías -agricultura digital- que trascienden en recetas para optimizar los esquemas de producción por medio de la inteligencia artificial. Como investigador, defiende la genética y afirma que es parte esencial del cultivo.

_¿Quién es Juan Landívar y cuál es su aporte científico a la agricultura de Texas (EEUU)?
Un profesional que partió joven de Santa Cruz e hizo toda la carrera en la Universidad de Texas A&M-Corpus Christi donde acaba de completar 25 años de servicio. Comencé como investigador en el campo trabajando con algodón, soya, maíz y trigo. En 2008 me promovieron a director del Centro de Investigación y Extensión de Corpus Christi, comparable con el CIAT de la Gobernación de Santa Cruz-Bolivia.

Cuando era investigador en campo, mi trabajo principal era el manejo y desarrollo de sistemas de producción. Ver la mejor genética para cada ambiente y modificarla para que sobresalga. Que ese germoplasma diverso brille en el campo y el manejo sea eficiente y de calidad. Diseño esquemas de producción para que la genética disponible se adapte al clima, a los suelos de cada región para maximizar los rendimientos.

_Usted y un equipo de investigadores crearon una plataforma para recopilar y analizar datos de imágenes proporcionadas por drones, ¿cuál es la relevancia de este proyecto?
Los vehículos no tripulados o drones se han convertido en una herramienta esencial para tomar datos en campo. Antes, los agrónomos íbamos al campo y sacábamos muestras de las plantas y las analizábamos para dar recomendaciones. Estos aparatos -drones- vuelan el campo, toman foto y con la tecnología se analiza cada metro cuadrado. Ahora podemos cuantificar la realidad del campo por medio de la inteligencia artificial y sacar conclusiones específicas de lo que requiere el terreno. La gran ventaja de esta tecnología es que ahora podemos obtener diferentes tomas del campo y hacer recetas para optimizar los esquemas de producción por medio de la inteligencia artificial.

_Es lo que se denomina agricultura digital o 4.0, ¿cómo está tecnología puede cambiar la actividad productiva?
La idea es aumentar productividad, hacer los cultivos más sustentables desde el punto de vista económico y ambiental. La agricultura tiene que alimentar más bocas con recursos escasos, tanto en cantidad como en calidad. 

El gran desafío es un sistema sustentable económicamente -el agricultor tiene que ganar plata-, debe ser ambiental y sustentar la producción, no solo alimentar a la población, sino dar comida de calidad con valor nutricional. 

Es como podemos mejorar la cantidad de proteína en el trigo, aumentar la cantidad de vitaminas en el arroz u obtener mejores maíces. Idealmente, que la agricultura sea una fuente de prevención de enfermedades relacionadas con la nutrición, como la diabetes, la obesidad, la hipertensión y otros males. La meta es grande, agricultura para alimentar de una forma sustentable y saludable.

_En el caso de Bolivia, ¿cuál cree que pueden ser las oportunidades con esta tecnología?
Tiene que haber equilibrio. Los agricultores están para producir, hacer dinero y darle de comer a la familia. Se debe tomar en cuenta cómo hacer sistemas de producción más sustentables protegiendo los suelos y tolerante para hacer frente; por ejemplo, a lo que está pasado con las inundaciones en el norte cruceño que son cada vez más extremas. Todas estas tecnologías tienen que adaptarse a las nuevas condiciones ambientales y hacerlas brillar. ¿Cómo adaptarla en Bolivia?, la clave es el mercadeo de los productos.

Si no le damos al agricultor la oportunidad, le restringimos las exportaciones porque le ponemos precios ficticios, y dejamos que subsidien todo, es una receta para el desastre. Los gobiernos deben buscar la forma de darle mejores opciones de mercado para todos los productos, no solo soya y sus derivados, que el producto tenga el mejor sistema de mercadeo. Hay que abrir mercados y facilitar las importaciones de los insumos y los créditos. Esas barreras solo quitan enormes oportunidades.

_En Santa Cruz reclaman un mayor uso de biotecnología para elevar la producción en campo, ¿el Estado debe asumir, como política pública, el uso de esta herramienta?
Necesitamos ayuda de la genética porque es parte esencial del cultivo. Los desperdicios de la agricultura, o sea, lo que se llevan los bichos, se pudre y no llega al consumidor y es arriba del 30%. Ahí vienen los transgénicos para controlar los insectos. Debería ser de interés del presidente Luis Arce que el agricultor sea exitoso, que cumpla los objetivos sociales con más y mejores alimentos, eso ayudará a la economía. Ahora, más que nunca, se necesita darle apoyo a la cadena productiva. Los transgénicos hacen más adaptable el cultivo al ambiente y el productor recibe un mejor producto en términos de calidad.

PERFIL

En 1974 se graduó de Agrónomo en la Universidad Estatal de New York. Tiene formación académica en Fisiología y es Máster en Fitomejoramiento, títulos que obtuvo en la Universidad Estatal de Mississippi (EEUU). Desde 2008 se desempeña como director de los centros Weslaco y Corpus Christi del Centro de Investigación y Extensión AgriLife de Texas A&M.

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