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La Central Obrera Boliviana (COB) se declaró este sábado en emergencia y denunció inestabilidad laboral debido a rebajas salariales, cierre de empresas y asfixia al sector productivo. Los empresarios reconocieron que las compañías nacionales están al borde del colapso.

La organización matriz de los trabajadores denunció que muchas empresas están aplicando descuentos salariales de entre un 20 hasta un 45% en las planillas de sueldos.

Desde el pasado 22 de marzo, Bolivia vive en estado de emergencia por la presencia del coronavirus. Para frenar el avance de la pandemia el Gobierno de transición ordenó un aislamiento total, que paralizó la economía del país. Esto hizo que varias fabricas interrumpan sus operaciones.

“Muchos trabajadores fabriles, constructores, maestros, transportistas, hoteleros y gastronómicos, artistas entre muchos otros de Bolivia están siendo despedidos, maltratados y obligados a aceptar licencias sin goce de haberes”, dice parte del pronunciamiento de la COB.

El máximo ente de los trabajadores acusó al gobierno transitorio de hundir al país en una crisis económica y social por el despido de trabajadores del sector público y privado. y la “irresponsable” gestión para encarar la pandemia del coronavirus.

El pronunciamiento termina con una declaratoria de emergencia a escala nacional. Además, instó a sus bases a construir una agenda nacional destinada a reactivar el aparato productivo, garantizar la estabilidad laboral y recuperación económica.

Desde el Gobierno, en reiteradas ocasiones indicaron que un equipo encabezado por el ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Ortiz, se encuentra elaborando un plan de reactivación económica que contempla la creación de un programa de empleo para generar hasta 600.000 trabajos.

Del lado empresarial, una encuesta realizada por la Cámara Nacional de Industria (CNI) señala que un 73% del sector estima reducir personal, mientras que solo el 1,8% aumentará personal en la gestión 2020.

Luis Barbery, presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), dijo que existe empleo afectado por la emergencia sanitaria, y no se trata de despidos por decisión de los empresarios, sino simplemente porque las empresas colapsan.

"Los empresarios formales, a diferencia de los informales y del propio Estado, estamos sometidos a una normativa laboral rígida y asfixiante", señaló.