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Colapsado por una larga fila de camiones con mercadería en el angosto camino entre cerros y lagos, de Chungará (Chile) a Tambo Quemado (Bolivia), así se encuentra el puesto aduanero fronterizo. Los pocos funcionarios de la Aduana no dan abasto a la cantidad de importadores que aguardan la nacionalización de su carga para poder ingresarla al país.

El viernes 20 de marzo, el Gobierno aprobó el Decreto Supremo 2295 que regula el proceso de nacionalización en frontera de mercaderías de fácil reconocimiento y homogéneas, que permitirá concluir un trámite en un máximo de 24 horas.

La norma dice que la nacionalización se hará en Puerto Suárez, Desaguadero, Tambo Quemado, Bermejo, Yacuiba, Villazón, Villamontes y Pisiga.

La medida busca que el proceso de nacionalización se optimice, agilice y concrete; sin embargo, está ocasionando molestias en los importadores.

Transportistas advirtieron la situación 

Los transportistas de carga pesada rechazaron la medida porque no fue consensuada y advirtieron que la Aduana no contaba con las condiciones de infraestructura ni logística para aplicar la nueva normativa.

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