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A medida que avanzan las semanas, el tablero con los datos que maneja el Gobierno se modifica, con una peligrosa tendencia a subir tanto en lo social como en lo económico.

Juan Carlos Calvimontes, viceministro de Defensa Civil, sostuvo que producto de las fuertes precipitaciones que afectan a siete de los nueve departamentos, hay alrededor de 9.000 familias que se vieron afectadas o damnificadas por las inundaciones producto de los desbordes de los ríos.

La autoridad también detalló que hay más de 3.000 hectáreas de cultivos con daños de consideración, a las que se deben sumar otras 40.000 hectáreas de cultivos de soya anegados por el agua denunciados por la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) de Santa Cruz.

En este recuento de pérdidas, Calvimontes sostuvo que unas 5.000 cabezas de ganado, entre bovinos y caprinos, particularmente de Cochabamba y La Paz, fueron afectadas.

Según la autoridad, unos 55 municipios sufren los efectos de las inundaciones, sobre todo en Santa Cruz, el trópico cochabambino y el norte de La Paz.

El viceministro detalló que hasta el momento se tienen 8.148 familias afectadas (que de manera indirecta sufren por las riadas) y unas 1.000 damnificadas (las que necesitan ayuda humanitaria, debido a que sufrieron pérdidas de consideración).

“Además, las lluvias dañaron unas 480 viviendas, de las cuales alrededor de 80 están destruidas y no se las puede recuperar, por lo que se deberá trabajar en un plan para su reconstrucción”, dijo Calvimontes.

En Santa Cruz

Las lluvias que provocaron los desbordes de los ríos Piraí y Grande inundaron unas 40.000 hectáreas sembradas, principalmente de soya, para la campaña de verano, de acuerdo con un informe de Anapo.

Jaime Hernández, gerente general de Anapo, explicó que, si continúan los actuales niveles de precipitación, se corre el riesgo de que adicionalmente otras 100.000 hectáreas sean afectadas y no puedan ser sembradas para esta campaña de verano.

“Los desbordes de los ríos se han sentido con mayor fuerza especialmente en el norte integrado, porque incluso afectaron a comunidades que en muchos casos sus pobladores se han visto obligados a dejar sus viviendas”, sostuvo Hernández.

A pesar de los daños, se garantizan los insumos derivados de la soya, ya que solo el 20% de la producción se destina al mercado interno.

Lo que sí está en riesgo es la cantidad de excedentes para las exportaciones ya que, si son menores, puede provocar una caída en los ingresos de las divisas, cuando el país necesita de estas para lograr la reactivación de su economía.

Hernández dijo que es de esperar que haya una coordinación entre las autoridades del Gobierno central, de la gobernación de Santa Cruz y de los gobiernos municipales para reforzar la sexta fase de los defensivos y para lo que se necesita una inversión de $us 30 millones.

Ante el daño de las 40.000 hectáreas sembradas con soya, Hernández calculó que potencialmente los productores están por perder unos $us 40 millones.

En La Paz

En la zona El Rosario de Bajo Llojeta, debido a la humedad, producto de las precipitaciones pluviales, cayeron piedras y tierras de un talud. Obreros de la Alcaldía llegaron con maquinaria pesada para limpiar y levantar los escombros que se desprendieron dañando la fachada de una vivienda, parte de un vehículo y derrumbando un poste que brindaba el servicio de electricidad.

La caída de tierra y piedras sucedió cerca de las 10:00 de ayer. La cantidad de material cubrió una vagoneta que quedó aprisionada contra el muro de una vivienda.

Juan Pablo Palma, secretario municipal de Gestión Integral de Riesgos, explicó que el agua ha provocado, que en la zona alta, una superficie lubricada ha provocado el deslizamiento de sedimentos.

La Alcaldía de La Paz informó que, de las 23 emergencias atendidas entre el domingo y la madrugada de ayer, los más recurrentes fueron por sumideros obstruidos y filtraciones de muros y viviendas.

Tenga precaución

La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) informó que hay 18 sectores de riesgo en la Red Vial Fundamental (RVF) del país. Puntos en los hay personal y maquinaria para garantizar la transitabilidad. No obstante, desde la institución recomendaron manejar con precaución.

Henry Nina, detalló que, en La Paz, el tramo Chulumani-Sacambaya, sector Vilacota, es inestable y sufre deslizamientos. En Cochabamba, el tramo Confital-Bombeo, es considerado una zona de derrumbes.

En Potosí, en el tramo Llallagua-Ravelo, en temporada de lluvias, según Nina, se caracteriza por la caída continua de material y rocas.

En Cochabamba, en el tramo Confital-Bombeo, los constantes deslizamiento con caída de rocas, requieren de una circulación controlada.

En Beni, en la carretera Yucumo-San Borja, se procedió al cierre de la vía con restricción en los siguientes horarios: vehículos livianos de 7:00 a 12:00 y vehículos pesados de 7:00 a 06:00, debido a las fuertes precipitaciones pluviales registradas en la zona.

El presidente de la ABC, precisó que, en Santa Cruz, tramo Yapacaní-Santa Rosa del Sara, se mantiene cerrado hasta que descienda el nivel del agua.

La regional de la ABC Santa Cruz, informó que el tramo Comarapa-La Siberia Progresiva 233, presenta deslizamientos intermitentes, por lo que la carretera se encuentra con cortes parciales.

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