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_El Gobierno boliviano es muy crítico con las potencias mundiales, en su criterio, ¿está haciendo lo correcto en casa?
Yo creo que hay varias dimensiones y temas que tenemos que pensar cuando hablamos de cambio climático. Está establecido científicamente que, desde la Revolución Industrial aproximadamente a mediados del siglo 19, Europa era el centro industrial, comercial y político del mundo y ya también Estados Unidos. Ambos comienzan a quemar carbón y combustibles y ahí nace el sistema de acumulación capitalista. La quema, tanto de carbono, como de petróleo y luego de gas, genera lo que hoy estamos pagando todos de manera muy clara. Este calentamiento global que se produce por el atrapamiento en la atmósfera de estos gases de efecto invernadero que aumentan la temperatura global. Los países industrializados, los más avanzados en su matriz productiva y su matriz económica, tienen una responsabilidad en haber emitido gases que no tienen países como Bolivia. Si hoy miramos el stock de gases de efecto invernadero que tiene Bolivia, está bajísimo incluso por estándares. Argentina está por ejemplo alrededor de 4 y pico, probablemente por su sector ganadero qué es muy fuerte y Bolivia no llega a estar en cero puntos algo, no es significativo.

La responsabilidad de los países desarrollados es desproporcionada respecto a los países en desarrollo. He aquí que la ironía de todo esto. Quienes más sufren los impactos del cambio climático frecuentes y severos, con desastres naturales y nos referimos a inundaciones, deslizamientos de tierra por fenómenos de urbanización son los menos desarrollados, también lo hemos visto y lo hemos vivido aquí en Bolivia.

_¿Cuánto afecta el chaqueo que se hace en Bolivia y que genera incendios, en la emisión de gases de efecto invernadero y el daño al ecosistema?
Hasta donde tengo conocimiento, no sé si Bolivia lo ha medido eso, esas son mediciones qué deben hacer los países en el marco de sus contribuciones nacionales determinadas. Confieso que desconozco si se están midiendo ese tipo de emisiones, porque los incendios se producen de manera no provocada, también tiene mucha emisión de dióxido de carbono a la atmósfera y realmente la destrucción de bosques creo que es un tema central para Bolivia. El desafío que tiene que ver con un fenómeno bastante complejo vinculado a cómo se va a desarrollar el país en sus próximos 50 años y eso es un aspecto de conversación muy importante que deben tener con todos los sectores involucrados.

Sé que existen algunas disposiciones, que no lo he visto realmente, pero sabemos que la están discutiendo, que le daría un estatus de protección más alto a los bosques nativos y a los bosques en áreas protegidas con lo cual eso es muy importante y Bolivia tiene en stock de dióxido de carbono almacenado en los bosques que no debería lanzar a la atmósfera. Eso es un compromiso importante que Bolivia tendría que asumir.

_¿Usted ve que hay disposición del Gobierno para generar políticas públicas para evitar los chaqueos y reducir los niveles de carbono?
Se acaba de aprobar un Plan de Desarrollo Económico y Social que plantea en algunos de sus ejes estos temas, o sea que ahí tenemos ahora que sentarnos a entender qué significa exactamente cada uno de estos ejes para la temática sobre cómo se va a manejar el uso del suelo en términos, por ejemplo, de productividad agrícola, productividad agropecuaria, versus conservar el bosque en pie y creo que esta es una discusión que se retrotrae muchos años.

_Esa ley tiene rechazo y genera protestas, muchos sectores piden que se abrogue.
Entiendo que hay muchos sectores que están planteando algunas dificultades con esa ley, pero creo que si nosotros miramos leyes anteriores tengo entendido que eran similares. También es cierto que nunca está de más y es siempre bueno consultar con los sectores para asegurar la misma visión, coordinar el sentido de dirección en cuanto a las políticas públicas.

Creo que su valor está en la visión de modelo de desarrollo para el país que en este caso es muy específica, muy vinculada a cómo Bolivia va a mirar los siguientes cinco años para industrializarse en base a un modelo de sustitución de importaciones y claramente el sector agrícola y agropecuario tiene un rol clave porque según el PIB, crecen.

Si Bolivia va a hacer una inversión más fuerte para la soya, por decir un ejemplo, qué tipo de soya se va a producir, cómo va a competir con otros grandes productores de Sudamérica que le permitan a Bolivia generar ese excedente en términos de divisa para financiar su desarrollo, y para que todo el círculo sea virtuoso, creo que esa discusión es necesaria.

El PNUD ha hecho un estudio de oportunidades de inversión alineadas con los objetivos de desarrollo sostenible que hemos venido presentando al viceministro de Comercio Exterior, Benjamín Blanco, y al IBCE. Identificamos que la castaña, la quinua, la soya y la ganadería son sectores que podrían ser pasibles de generar más rápidamente oportunidades tanto de inversión como de generación de divisas para el país.

Ese es el tipo de reflexión en que debemos sentarnos a conversar. Cómo y dónde están los activos de Bolivia en términos de potenciar sectores de inversión, productividad y exportación. La cadena de generación de divisas tiene que ver con generar exportaciones y con un modelo de desarrollo. Ese tipo de estudios son contribuciones que queremos tener, esto se vincula mucho con el Cambio Climático, porque hay alguno de estos sectores que son más propensos que otros a capturar carbón y a generar, digamos, efectos secundarios positivos y no mayor emisión.

Entonces, es un tema complejo, pero también creo que esta es una gran oportunidad para que los actores se puedan sentar y para que el gobierno realmente pueda atender a las diferentes realidades de los diferentes territorios, no nos olvidemos que Bolivia es un país mega diverso.

_Bolivia tiene el 25% de territorio protegido, sobre todo en la zona amazónica, ¿esto tiende a reducirse? ¿Se están preservando los bosques para conservar el capital natural que tiene el país?
Ese es un tema delicado y muy importante. Lo ideal es que esas áreas no tengan producción, que no se exploten los recursos que esas áreas nos dan. Ahora también es cierto que cuando las leyes se adoptan en muchos de nuestros países, incluido Bolivia, demarcan los territorios de protección sobre una impronta donde ya tenemos habitabilidad, digamos donde hay unidades productivas en las que existen personas habitando ese territorio. Entonces, la pregunta es cómo se generan esquemas donde esa productividad dentro de las áreas protegidas no impacte el estatus del área. Todo lo que se necesita para eso son los famosos planes de manejo de las áreas y ahí hay que trabajar con las comunidades, con el Servicio Nacional de Áreas Protegidas, con el Gobierno central, para generar estos acuerdos y también con la financiación requerida.

El Sernap tuvo en los últimos años muchas dificultades para financiar el sistema nacional de áreas protegidas. Donde están las reglas están las leyes, pero no se cumplen porque existen presiones vinculadas a cómo nos desarrollamos y al modelo de desarrollo, entonces creo que esa conversación, en Bolivia, es muy importante de tenerla.

_¿Cómo ve usted que en Santa Cruz, por ejemplo, se está iniciando una especie de guerra por la tierra, incluso con la irrupción de grupos armados que secuestran periodistas? ¿En qué medida estos afectan al medio ambiente?
Ese es un problema gravísimo, algo que, entiendo, el Estado estará asumiendo la responsabilidad que le compete para hacer gestiones en el lugar, pero eso está relacionado con lo legal. Ahora hablando muy puntualmente en relación al tema de las tierras y al uso del suelo, uno de los desafíos que existe hoy para entender los impactos del cambio climático y cómo nos adaptamos también al uso de suelo. Hay que debatir con los sectores, no pueden ser decisiones unilaterales de un sector u otro. Se requiere de mucho diálogo para determinar, desde una perspectiva del ordenamiento territorial, si es que puede haber una deforestación. Con un ordenamiento bueno se puede destinar hectáreas que se van a usar para ganadería, para soya, para esparcimiento, y definir también aquellas que no se tocan. Eso requiere trabajar leyes y regulaciones vinculadas a ordenamiento territorial, determinar cómo se usa el suelo. Creo que esta es un área donde Bolivia podría hacer más en términos del trabajo con los sectores, y definitivamente el rol del uso del suelo tiene connotaciones desde el punto de vista de la tenencia de la tierra, lo que lo hace más complejo. Esta regulación tal vez requiera cierto nivel de revisión, ahí el compromiso entre el bosque que se tumba y el que se deja en pie conforman decisiones que deben tomar los gobiernos, las entidades autónomas territoriales, del estado plurinacional y son conversaciones que se deben hacer, no hay otra forma.

_El presidente Luis Arce arremetió en la cumbre de Glasgow contra el capitalismo verde y dijo que la solución es un modelo alternativo al capitalismo, ¿cómo lo ven ustedes?, ¿el socialismo, la izquierda o la derecha son la solución?
El discurso del presidente Arce fue muy poderoso, hizo una reflexión muy vinculada al vivir bien, que Bolivia plantea hace mucho. Pero el concepto del vivir bien debe profundizarse.

Al hablar de capitalismo verde se refiere a esas economías basadas en matrices sucias. Plantea que veamos cómo redistribuimos riquezas, de estos modelos de crecimiento de una manera más adecuada, y esto lo dijimos en el PNUD por años.

Cuando hablamos de desarrollo humano, debe ser inclusivo y equitativo. De nada sirve a un país crecer si eso se concentra en el quintil más alto de los ingresos.

Para distribuir los recursos de forma más equitativa importa el tamaño de la torta. Los países que redujeron pobreza de manera contundente, pienso en China que hace 40 años era mucho más pobre. ¿Cómo lo hizo?, se industrializó, generó una matriz económica súper importante y por cada punto de PIB que se genera sí hay un impacto de reducción de pobreza. Entonces, esa vinculación está ahí.

Me gustaría plantear el modelo del vivir bien debe incluir a todos los sectores con rol en la generación de crecimiento de real conexión con la madre tierra.

Arce planteó bases del vivir bien pero su desafío es hacerlo de manera concertada.

En ese punto creo que hay que hacer priorizaciones porque hay sectores que tienen más chances que otros. ¿Qué pasa con una economía de servicios?, tenemos muchísimo emprendedurismo en Bolivia, me refiero a sectores que tienen capacidad de exportar servicios. Estoy pensando en varios que conocimos en viajes al terreno. En Tarija hay un hub de programadores, lo mismo en Cochabamba, en Santa Cruz. Tienen muchísima condición de exportadores. En fin, el propio Beni y Pando tienen muchísima capacidad para producir castaña y productos derivados del bosque. ¿Qué significa esto? Bolivia debe industrializar productos y aplicar el vivir bien, pero sin dañar los ecosistemas y estos equilibrios a los que también hizo referencia el presidente, durante su discurso en Glasgow.

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