Escucha esta nota aquí

Sobrio y con las palabras justas, Luis Fernando Barbery, presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, dijo que desea, por el bien del país, que al Gobierno de Luis Arce le vaya bien. Hizo notar que espera una gestión austera que no gaste más de lo que tiene y que se nutra con personas capaces para hacer frente a la crisis. El empresario espera un Gobierno que tome en cuenta las propuestas de los empresarios.

_¿Cuál es su evaluación del gabinete económico?

El presidente ha posesionado un ministro de Economía y al resto del gabinete económico con pleno conocimiento de sus capacidades y esperamos que tengan un desempeño acorde con las urgentes necesidades que atraviesa el país. Las expectativas son grandes para que a partir del desempeño de estas autoridades las condiciones económicas del país mejoren. Con el transcurso del tiempo se tendrá un mejor panorama sobre el desempeño de dichas autoridades.

_Usted aplazó las medidas de alivio económico del Gobierno de Jeanine Áñez. ¿Por qué no funcionaron?
En abril hicimos sugerencias y presentamos un plan de reactivación económica que no tuvieron el alcance esperado debido a las pugnas políticas que surgieron y al fuerte impacto de la pandemia. Eso provocó que muchas medidas de alivio económico no se apliquen.

_¿Esas pugnas políticas a la que se refiere influyeron en el programa de Crédito 1,2,3 o en que solo el 25% de las industrias se beneficiaran con el crédito para pago de salarios o hubo otros factores?
Junto con el tema político, los recursos en el sistema financiero empezaron a ser escasos. Tuvo que haber una inyección de dinero mucho más importante y eso no ocurrió. A lo que se debe sumar que la economía comenzó a paralizarse y el Estado tuvo que destinar gran parte de sus recursos al pago de los bonos.

Se entró en un círculo negativo de falta de recursos y ningún plan de alivio o de reactivación económica se puede hacer si no es inyectando liquidez al sistema financiero para que a su vez canalice ese dinero hacia los sectores que lo necesiten.

_¿Qué espera del nuevo Gobierno?
Espero un Gobierno, que para el bien de todos, sea exitoso. Que trabaje con un esquema de austeridad, que no gaste lo que no tiene. Que sea eficiente y menos burocrático. Considero que la reactivación económica se la debe encarar de forma urgente y enérgica, con gente capaz y recurrir a todas las alternativas que se tengan y que justamente se encuentran fuera del país en los organismos internacionales multilaterales y bilaterales que pueden apoyar y financiar la recuperación del país que hasta el momento tiene una economía que está en condiciones de absorber créditos entre $us 8.000 y $us 10.000 millones, sin tener que recurrir a recursos del Tesoro General de la Nación.

Sé que no será un proceso corto ni fácil, pero es urgente inyectar recursos en la economía a partir del sistema financiero para que la misma se reactive y así recuperar los miles y miles de empleos que se han perdido. Eso espero del nuevo Gobierno.

_¿Aconseja un mayor endeudamiento para el país?
A ver, depende para qué uno se endeuda. Creo que no se debe generalizar e indicar que no se debe seguir endeudando el país, si los recursos que se obtenga se los aplica para apuntalar a los sectores productivos, para generar más empleo a partir de las inversiones. Definitivamente, en este momento el país está en condiciones de acceder a nuevos créditos, pues el actual endeudamiento es manejable y permite avanzar en la solicitud de préstamos externos.

_¿Cuál será el comportamiento de los empresarios en la gestión de Arce?
Tendremos, como lo venimos haciendo, un comportamiento de diálogo y una conducta positiva. Nos preocupa el futuro de nuestro país y por eso estamos abiertos a cualquier iniciativa que mejore la situación actual. Esperamos que el Gobierno tenga el mismo comportamiento y tome en cuenta nuestras propuestas.

_¿En su agenda está previsto pedir una reunión con el ministro de Economía?
Por supuesto. Necesitamos cuanto antes tener una reunión con el ministro Montenegro. Estamos esperando que ordenen la casa, como se suele decir, para tener un encuentro y empezar a trabajar de manera directa, haciéndole llegar propuestas sobre lo que nosotros consideramos lo más adecuado para atender las necesidades económicas que tiene el país.

_¿Qué temas abordará en ese primer encuentro?
Hay muchos temas, pero los más ‘calientes’ son los referidos a la generación de empleos, al tema tributario, a las leyes laborales, al desempeño de la balanza comercial y el déficit fiscal. Se debe ver la forma de estimular las exportaciones para captar una mayor cantidad de divisas. Queremos ser un aporte en todo esto.

Se debe trabajar en la competitividad, algo que en el comercio exterior es muy mala, eso se debe mejorar. Más tomando en cuenta que los mercados vecinos hicieron modificaciones en su tipo de cambio para ser más competitivos, una situación que nos perjudica debido a que el país se ve inundado con productos vía contrabando que son más baratos, lo que daña a la producción nacional.

No se debe olvidar que el contrabando en Bolivia roba empleos y es una competencia desleal para nuestras industrias. Son todos estos temas los que se deben abordar cuando nos reunamos con el ministro de Economía, que debe hacer algo al respecto lo antes posible.

_¿Pedirán que se analice el rol de las empresas públicas que compiten con las privadas?
Considero que debe haber igualdad de condiciones para el desarrollo de la iniciativa privada frente al sector público. No puede ser que los privados arriesguemos con nuestras inversiones y contribuyamos al desarrollo de la economía y a las empresas públicas se les dé otras condiciones, en algunos casos desleales, para seguir funcionando. Eso no puede seguir ocurriendo y nuevamente lo haremos saber.

_¿Se debe prorrogar el pago impuestos a las empresas?
Considero que en este caso se debe actuar con mucho tacto. Se deben tomar medidas afinadas y muy estudiadas con alcances inmediatos y otros a mediano y largo plazo. Inicialmente, creo que el Gobierno tiene que revisar las políticas tributarias vigentes para generar incentivos a la inversión y mostrar que el país tiene un buen perfil para la atracción de capitales nacionales y extranjeros.

_¿Está de acuerdo con el impuesto a la riqueza?
Creo que ni el Gobierno tiene bien claro este tema y menos cómo lo va a implementar. Pero, como le reitero, hay urgencias inmediatas que deben ser atendidas, por lo que considero que lo que se necesita no es el cobro de un impuesto, sino la generación de puestos de trabajo, de inversiones canalizadas hacia la producción que llevan un poco más de tiempo, pero que son más duraderos. Además, si ese impuesto a la riqueza está pensando usarlo para la creación de un bono, hay otras fuentes a las que se puede recurrir y que son más rentables.

_¿Qué se debe hacer para evitar el aumento del desempleo y qué rol debe cumplir el Estado en ese aspecto?
El proceso de la reactivación de la economía tiene como principal objetivo evitar que continúe el incremento del desempleo. Ante esto, el Estado debe implementar medidas, como en otros países, que incentiven la creación de puestos de trabajo como bajando los impuestos, algo que permita una reactivación más rápida y un estímulo a la inversión.

Se perdieron miles de puestos de trabajo que se necesita recuperar a la brevedad para evitar que más personas se pasen a la informalidad con el objetivo de sobrevivir.

_Hablando de competitividad, ¿considera que es conveniente devaluar el boliviano frente al dólar?
La devaluación es una medida muy complicada y más para un Gobierno que recién se está asentando en sus funciones. Sin embargo, considero que se debe hacer algo porque el actual tipo de cambio afecta la competitividad de la producción nacional. En esta situación de dólar tan barato y el boliviano sobrevaluado se induce a la importación de productos que compiten con la oferta boliviana. Con seguridad que el Gobierno ya conoce el tema. Entonces, sin dudas que se tiene que hacer algo al respecto. Hay distintas alternativas, es cierto que en el corto plazo puede haber consecuencias sociales de fuerte impacto, por eso el Ejecutivo debe evaluar qué medidas son las más pertinentes.

_¿Cree que el Gobierno debe abrirse a los ensayos para el uso de biotecnología (transgénicos), tomando en cuenta que la tonelada de soya se cotiza ahora en $us 420?
El uso de la biotecnología no es un proceso inmediato y automático, pero que sin dudas se lo debe encarar, pues Bolivia no puede abstraerse en el uso de la ciencia y de la tecnología alimentaria. Nuestro país debe usar esta opción para ser más competitiva a escala internacional y ésta es una de las respuestas a la necesidad de reactivar nuestra economía.

Hay gente que no comparte mi criterio, pero sigo insistiendo en que el país necesita que se actúe con pragmatismo para comprender que en el contexto internacional se debe tener una adecuada capacidad para poder exportar más, de manera sostenible y así generar más empleos.

_Se ha planteado flexibilizar el pago del aguinaldo...

Mire, se tiene que ser realistas. Estamos viviendo un año de pandemia que ha destrozado distintos sectores de la economía nacional, por lo que no podemos alegremente pensar que todo está bien cuando cientos de empresas cerraron y el mismo Estado se encuentra en problemas. Entonces se debe ser realistas y ajustarnos el cinturón.

Cada sector, cada empresa, deberá medir sus posibilidades y negociar con sus trabajadores el pago del aguinaldo. Aquellas que tuvieron un desempeño normal deberán responder de igual manera al pago de este beneficio, pero a aquellas que están en problemas no se les puede exigir un comportamiento acorde a las normativas.