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Tras escuchar e mensaje de que “la salud de los bolivianos y la economía de las familias bolivianas” y que el Plan Empleo para 600.000 personas, son las principales misiones de la Presidenta Jeanine Áñez, al empresariado aún no le satisface las medidas adoptadas por el Gobierno y continúan esperando medidas más contundentes en el afán de reactivar la economía.

“Valoramos las acciones del Gobierno, referidas especialmente a la ampliación de plazos para el pago de impuestos y los créditos para la cobertura de salarios de los meses que dure la cuarentena. Pero como lo explicamos ampliamente, estas medidas son insuficientes, especialmente si se orientan hacia la postergación y no la condonación de obligaciones, que tendrán que ser asumidas en un entorno totalmente adverso y, en muchos casos, insostenible. Necesitamos apoyo financiero para resolver problemas de liquidez inmediata para estar en condiciones mínimas para reiniciar las actividades y enfrentar con mejores posibilidades la reactivación productiva”, manifestó este viernes, la Confederación de empresarios Privados de Bolivia (CEPB).

El sector aclaró que esta pandemia por coronavirus, no se trata de una crisis pasajera, sino de un sismo que atraviesa todas las latitudes y sistemas y que requerirá para superarse, de medidas estructurales, unidad, sacrificio e iniciativa.

“Por eso, en estas circunstancias tan complejas, planteamos que una de las prioridades debe ser garantizar la reactivación económica, evitar el cierre de empresas e impedir la pérdida de miles de empleos”, se pronunció el ente nacional.

Conjunto de medidas

Por su parte, el presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Ibo Blazicevic, expresó que los industriales continúan esperando un segundo conjunto de políticas públicas, de apoyo al sector para evitar el cierre de empresas.

“Nos preocupa la promesa de estabilidad laboral a los trabajadores, en un contexto de recesión industrial y el anuncio de creación de 600 mil nuevos empleos temporales, sin mencionar ninguna medida para evitar la destrucción en curso de miles de empleos formales”, expuso.

En ese sentido, la CNI planteó que, en homenaje al trabajador boliviano, el Gobierno apruebe que el 20% de los sueldos y salarios de los asalariados, se destinen a comprar bienes y servicios con sello “Hecho en Bolivia”. “El sector agropecuario, industrial, servicios, hotelero, turismo, etc. saludarán esta medida que apoyará a la mantención y generación de empleo en el país en la actual recesión económica”, manifestó.

El presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (Feplp), Jaime Ascarrunz, señaló a su turno, que el tema de buscar fuentes de empleo es algo ponderable de parte del Gobierno.

Pero cuestionó que no se haya mencionado, ente otros temas, al incentivo a la agropecuaria, no solo del oriente, sino al occidente. “Nosotros creemos que también en occidente tenemos que trabajar por l soberanía alimentaria, como hemos propuesto. Bolivia es un país que puede convertirse en un gran productor, además, para hacer crecer nuestras exportaciones y mejorar nuestra balanza comercial”, dijo.

Listos para respaldar

El gerente de la Cámara de Constructores de Santa Cruz (Cadecocruz), Javier Arze, indicó que, ante el anuncio de invertir en obras para el sector empresarial, los constructores están atentos a lo que defina la Presidenta Jeanine Áñez.

“Nosotros estamos listos para poder respaldar. La generación del empleo en nuestro sector es importante y puede mover muchos índices que tenemos. Vemos con mucha alegría que la Presidente haya tomado la decisión de invertir. Estamos a la espera que empiece a decir cuáles van a ser las inversiones, para que nosotros, como sector constructor, vayamos haciendo las inversiones que necesitamos para poder dar respuesta. La inversión que se puede hacer en construcción e infraestructura en el país, haría que el dinero que se necesita para generar demandas de bienes y servicios, llegue a más de un millón y medio de personas”, manifestó.