Escucha esta nota aquí

Miguel Dabdoub, químico e investigador boliviano, habló con EL DEBER sobre el tema del biocombustible.

_Para que los biocombustibles se desarrollen en Brasil, ¿qué aspectos fueron medulares?
Fue fundamental la participación del Estado con políticas públicas inteligentes y de medio y largo plazo. Se hizo necesario combatir y eliminar la visión obtusa y miope de corto plazo, creyendo que los resultados económicos iniciales aparentemente negativos significaban pérdidas o subvención al productor del nuevo combustible.

En Brasil, el sector público tuvo que cambiar su manera de pensar dejando de lado las banderas políticas y reconociendo el proyecto como de seguridad nacional que iba a sustituir las importaciones, así el país dejó de importar unos 30.000 millones de litros de gasolina.

_En este proceso de combustibles verdes ¿qué rol ocupó el sector privado?
El sector privado tuvo que entender que debía invertir y estructurarse para ser cada vez más eficiente y competitivo.

La inversión y la resiliencia del sector productivo privado, en la actividad de los biocombustibles, generó por lo menos un millón y medio de empleos directos.

Es como imaginar a YPFB produciendo etanol y creando puestos de trabajo, que el sector productivo emplea desde la plantación de la caña hasta la producción industria, son por lo menos 30.000 empleos. O en el caso de la producción de oleaginosas para biodiésel podemos considerar que los productores asociados son alrededor de 14.000, por eso es bueno evaluar la imposibilidad de que un proyecto de esta envergadura pueda ser realizado sin el sector privado productivo.

_¿Cuánto tarda en madurar un proyecto que busca reemplazar el combustible fósil?
En Brasil tardó unos 20 años, pero hoy son otros los tiempos y ese periodo se lo puede reducir.

Todo depende de la inteligencia del plan, de la política pública inicial, del respeto a la normativa establecida por nuevos administradores y autoridades que surgen en los cambios de Gobierno que muchas veces no tienen el conocimiento ni la información que tenían sus antecesores, lo que demora el avance de cualquier proyecto.

_¿En qué momento un programa de biocombustible es autosuficiente y rentable?
En el momento en que las inversiones del Estado, empresas públicas y privadas, recuperen sus capitales y que la producción de materia prima se incremente garantizando la seguridad alimentaria y generado suficiente excedente para la producción de biocombustibles. Y cuando el precio ya no está regulado por el Estado, ni por el comprador o vendedor, pero sí por el mercado de forma libre.

Comentarios