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La agencia Moody"s , una de las tres más grandes compañías especializadas en el análisis de riesgos financieros a nivel mundial, bajó de "estable" a "negativa" la perspectiva de calificación de crédito de Bolivia, según América Economía, el sitio de los negocios globales de América Latina.

La calificación de Moody’s tiene como base las persistentes presiones sobre la balanza de pago y la fiscal, como consecuencia de un aumento de los déficits presupuestario y de cuenta corriente de 6,9% y 6,6% del Producto Interno Bruto de 2015, respectivamente.

La agencia de calificación de riesgo asegura que, a diferencia de otras economías que sufren el impacto de la caída de los precios del petróleo, " las autoridades bolivianas no han indicado que consideren introducir medidas de ajuste fiscal en respuesta a la caída de los ingresos fiscales relacionados con la energía".

Según la escala de Moody"s que realiza la investigación financiera internacional y el análisis de las entidades comerciales y gubernamentales, entre 196 países, Bolivia es la economía número 98 por volumen de PIB pero se ubica en el puesto 157 del Doing Business que clasifica a los países según la facilidad que ofrecen para hacer negocios.

En declaraciones a ANF, fuentes cercanas al Gobierno admitieron que la bajada de rakin en la calificación de Moody"s, puede tener efectos inmediatos en la valoración del país por parte del mercado y podría perjudicar la estrategia de atracción de inversiones extranjeras para diversificar la economía.

Dijeron que es preocupante que el reporte de Moddy´s haya sido conocido justo en momentos en que una delegación de cinco ministros participaba en Londres en el Foro de Comercio e Inversión Reino Unido-Bolivia 2016 con el objetivo de mostrar al país como la economía más estable y de mayor crecimiento de América Latina.

Cabe señalar que el Ejecutivo centró grandes expectativas en la reunión de Londres y anunció que esperaba concretar oportunidades de financiamiento del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social 2016-2020 y específicamente inversiones para sectores claves como hidrocarburos, energía y minería.