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Después que el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, a través del Tesoro General de la Nación (TGN), anunciara que destinará Bs 2.591 millones para cubrir el pago del aguinaldo de Navidad -gestión 2020- a los servidores públicos de las entidades del Estado, sus unidades desconcentradas y descentralizadas, y empresas públicas y rentistas del sistema de reparto, expertos difieren con el impacto de la medida económica y social con la que el Gobierno pretende dosificar la demanda interna.

En criterio del expresidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz, José Alberti, el Gobierno será el primer agente en cumplir, según la normativa dispuesta, el pago del aguinaldo de Navidad que significa alrededor de $us 370 millones, que representa en torno al 1% del PIB.

Por un lado, deduce que se presiona aún más las cuentas fiscales y la deuda interna. Por otro lado, afirma que el impacto en la demanda interna será incipiente dado que los hogares se encuentran en ‘modo ahorro’ debido a la recesión económica y la incertidumbre provocada por la política partidaria.

De acuerdo con Alberti, las familias destinarán un porcentaje a sus previsiones (despidos imprevistos o masacres blancas en el sector público); es decir, ahorro. A la par, el consumo privado solo tendrá efecto positivo en la demanda de algunos productos de la canasta básica familiar, alimentos y bebidas.

Aduce que la brutal oferta en términos de precios de mercancías que provienen del contrabando y la informalidad han destruido a las mipymes del sector industrial manufacturero y de alimentos. “Los acreedores del aguinaldo de Navidad del nivel central deberían sentirse ampliamente privilegiados dado que el restante 82% de la población ocupada boliviana no recibirá ese beneficio fruto de la ausencia de políticas económicas que promuevan la inversión, el crecimiento económico de calidad y la formalización del tejido empresarial”, refirió Alberti.

Para el economista Roberto Laserna, el estatismo promete resolver los problemas de la gente a partir de la acción estatal, y por eso plantean un Estado fuerte, altos impuestos y elevado gasto fiscal.

“Lo estamos viendo ahora. Luego de asegurar que el Estado está quebrado y tiene un déficit fiscal insostenible, dan prioridad a la burocracia. Mañana nos prometerán reactivar las empresas públicas, inviables hasta ahora, destinándoles más recursos y nuevo personal. El Estado no está quebrado, pero a este paso terminará por quebrar a los trabajadores independientes, a los empresarios y a todos los bolivianos que no pueden aumentar impuestos ni imprimir billetes para sostener sus privilegios”, dijo Laserna.

Desembolso estatal

Según el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, el TGN destinará Bs 2.591 millones para cubrir el pago del aguinaldo navideño, obligación que se debe cumplir hasta el 21 del presente mes.

A la fecha, de acuerdo con el Ministerio de Economía, el Tesoro desembolsó Bs 518,2 millones para el sector de rentas del Sistema de Reparto y Compensación de Cotizaciones. También se erogaron Bs 952 millones para entidades del nivel central del Estado.

El Ministerio de Economía hace notar que cumple con el pago del aguinaldo de Navidad al conjunto del sector público y confía en que estos recursos ayudarán a dinamizar la demanda interna para reactivar la economía.

Según el presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Luis Barbery, las empresas privadas en Bolivia contratan a más de 800.000 trabajadores que representan un pago de $us 446 millones en aguinaldo.

A decir del presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Ibo Blazicevic, el aguinaldo representa alrededor de Bs 400 millones sólo para el sector industrial manufacturero que tiene un peso del 16% del PIB del país.

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