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La Misión de Validación Coordinada de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), en la que Bolivia tiene el objetivo de mejorar la implementación efectiva conseguida en 2019 en el Programa Universal de Auditoría de la Vigilancia de la Seguridad Operacional (USOAP), inició este martes su tarea, en medio del conflicto latente en la Administradora de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (Aasana).

En este último caso, los trabajadores de Aasana han anunciado una toma simbólica de las terminales aéreas del país, como medida de presión por la falta de pago de Bs 9,5 millones por concepto de horas extras trabajadas. También advierten con iniciar un paro indefinido desde el 1 de diciembre.

Ante este escenario, el propio ministro de Obras Públicas, Édgar Montaño, advirtió que Bolivia está en riesgo de perder la categoría 1 de aeronavegación internacional de la OACI, debido a la inseguridad operacional de los aeropuertos con las amenazas de paro.

“Pido que reflexionen porque estos dardos están apuntando a que la auditoría de la OACI observe varias situaciones y nosotros perdamos la categoría 1 que Bolivia tiene en este momento”, dijo Montaño a tiempo de señalar que los conflictos en Aasana afectan la credibilidad del Estado.

La auditoría se extenderá hasta el 30 de noviembre. Bolivia apunta a mejorar la calificación que logró anteriormente con el 77,48%, la más alta en 18 años.

Para lograr este objetivo, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) encara esta auditoría en representación del Estado Boliviano en siete áreas: Legislación Aeronáutica, Organización de Aviación Civil, Licencias al Personal Aeronáutico, Operaciones de Aeronaves, Servicios a la Navegación Aérea, Aeronavegabilidad y Accidentes e Incidentes. Estos equipos de trabajo están compuestos por profesionales bolivianos.

Por motivos de la emergencia sanitaria del Covid-19, la auditoría se realizará presencialmente y en parte virtual por seis especialistas de la OACI, según explicaron desde la propia DGAC, por lo que se alistan medidas para el buen funcionamiento de labores de los especialistas y equipos de trabajo.

"Queremos decir a nuestros usuarios que hemos trabajado intensamente para que nos certifiquemos y que la auditoría esté por encima del promedio de Latinoamérica, de modo que podamos garantizar todas las operaciones aéreas en Bolivia”, afirmó el ministro Montaño.

El jefe de esta cartera de Estado también exteriorizó la aprobación del Decreto Supremo N° 4620 que crea un Fondo Rotatorio de Bs. 5.836.327 a favor de la DGAC, para las obligaciones con organismos internacionales.

“Es nuestro Gobierno que impulsa estas auditorías para que la comunidad nacional e internacional reciba un buen servicio”, matizó la autoridad.

Pero esto viene acompañado de los pedidos de reflexión del ministro en cuanto a la problemática de Aasana y señaló que las versiones de la dirigencia son falsas:

Bolivia obtuvo la categoría 1 de la OACI, en virtud a un convenio firmado con el Ministerio de Desarrollo Económico en septiembre de 1998. Por ese acuerdo, la DGAC debió impulsar un mejor sistema administrativo que permita un control más seguro de la aeronavegación boliviana.

Para la OACI, seguridad operacional significa certificar que el Estado tiene la capacidad de recibir aeronaves de servicio internacional; segundo, tener certificado de procedimientos actualizados para tripulaciones de vuelo y cumplimiento de trabajo y, tercero, contar con personal altamente calificado.

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