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Las cifras son preocupantes. De los diez municipios con alto riesgo por Covid-19 que existen en el país, ocho están en Santa Cruz y todos son productores agrícolas, con presencia de agroindustrias y ganadería. Además, a escala departamental existen 27 regiones (incluyendo la capital del departamento), ligadas a estas actividades con alto índice de contagio.

El dato se desprende del último informe presentado por el Ministerio de Salud de Bolivia, sobre el Índice de Riesgo Municipal Covid-19.  El estudio analiza y califica a las zonas con mayores probabilidades de contagio.

"Los Gobiernos Municipales deberán hacer mayores esfuerzos para que la población cumpla las medidas de contención y distanciamiento, para mejorar la calificación de riesgo", recomendó el Ministerio de Salud en su informe.

Cabe recordar que, desde el 22 de marzo, Bolivia vive en un estado de emergencia sanitaria por la presencia del coronavirus.

Dentro de esta lista de los 10 municipios con alto riesgo figura Montero, que alberga a una gran cantidad de ingenios arroceros, acopiadoras de granos y a una de las principales industrias azucareras del país: Guabirá.

Le sigue San Pedro, donde se cultiva una gran cantidad de soya. Luego está Moro Moro, municipio ubicado en los valles cruceños gran productor de hortalizas y verduras. En este poco agradable ranking también está El Torno, donde se cultiva gran cantidad de cítricos y frutas, al igual que Porongo.

Considerada como una de las principales regiones lecheras Portachuelo, también está en la lista de las ciudades con más alta probabilidad de contagio. Lo mismo ocurre con Santa Cruz de la Sierra, capital del departamento, donde operan las principales industrias aceiteras.

Minero, municipio cañero, donde está instalado el ingenio azucarero Unagro, y su vecino Saavedra, cierran la lista de los municipios cruceños con más alta probabilidad de contagio.

En recorrido realizado por EL DEBER en Saavedra y Minero se pudo comprobar que ambas comunas permanecen encapsuladas. En los barrios y comunidades rurales, la gente ha instalado puntos de control con cámara de desinfección y barricadas de tierra.

En estos dos municipios existen varias comunidades que se dedican a la producción de caña de azúcar. Muchos cañeros temen que exista una propagación masiva del virus, pero también están preocupados porque no existe una fecha para el comienzo de la zafra.

Desde la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) indicaron que se elaboró un protocolo de bioseguridad que se está socializando con todos los sectores. Entre los principales puntos que toca está el cuidado con el aseo y la implementación de sistemas de protección para el personal como barbijos e indumentaria necesaria para que puedan trabajar.

El protocolo, según la CAO, hace hincapié en el uso de equipos de desinfección en las zonas productoras, en especial en los municipios donde están instalados los ingenios azucareros y otras factorías ligadas a la actividad industrial, que están tomando sus recaudos.

Sin embargo, en los valles cruceños advierten que existe dificultad en la oferta de los productos que salen de la zona debido a los controles estrictos que existen.