El sector turístico considera que el feriado largo anunciado por el Gobierno para impulsar el turismo interno tendrá un efecto limitado y no será suficiente para revertir las pérdidas ocasionadas por los 53 días de bloqueos, que dejaron a Bolivia fuera de varios circuitos internacionales y provocaron una fuerte caída en la llegada de visitantes extranjeros.
El vicepresidente de la Cámara de Operadores de Turismo, Juan Lucio, calificó de tardía la decisión gubernamental y señaló que este tipo de medidas requiere una planificación anticipada para generar resultados.
"El turismo necesita tiempo para promocionarse, vender paquetes, conseguir espacios en vuelos y organizar los programas. Eso no se hace en cinco días; se necesita por lo menos dos o tres semanas", afirmó en entrevista con Radio Panamericana.
Aunque reconoció que un fin de semana largo puede generar algún movimiento de turistas nacionales, sostuvo que el impacto será reducido porque el anuncio llegó con muy poca anticipación. Incluso planteó que el feriado debería trasladarse al viernes para favorecer tanto al turismo como a la actividad económica, tomando en cuenta que distintos sectores ya estuvieron paralizados durante casi dos meses.
Sin embargo, aseguró que el mayor problema no está en el turismo interno, sino en el mercado internacional.
Lucio afirmó que Bolivia continúa enfrentando las consecuencias de las alertas de viaje emitidas durante los bloqueos y que varios países europeos todavía mantienen recomendaciones para que sus ciudadanos eviten viajar al país salvo que sea estrictamente necesario.
Según explicó, Inglaterra retiró recientemente esa advertencia y Suiza hizo lo propio días antes, pero España, Italia y Alemania aún mantienen vigentes sus recomendaciones de precaución, lo que continúa afectando la llegada de turistas extranjeros.
El dirigente explicó que estas alertas tienen un efecto directo sobre las agencias y operadores internacionales, que excluyen temporalmente a Bolivia de los paquetes turísticos regionales.
"Bolivia no se vende sola. Generalmente forma parte de circuitos junto con Perú y Chile. Hasta que los operadores vuelvan a incluir al país en esos paquetes pasarán varios meses", afirmó.
A su juicio, el impacto de los bloqueos irá mucho más allá de los 53 días que duró el conflicto.
"Estamos destruidos. Prácticamente tenemos el año perdido. El daño no fue solamente de dos meses; se extenderá por lo menos hasta octubre", advirtió.
Pese a ese panorama, Lucio señaló que la infraestructura turística se mantiene operativa y que el principal desafío no pasa por mejorar hoteles o servicios, sino por recuperar la confianza internacional y volver a posicionar a Bolivia como un destino seguro para los visitantes extranjeros.
El sector espera que, una vez que los países levanten completamente sus advertencias de viaje y los operadores internacionales reincorporen a Bolivia en sus circuitos, comience una recuperación gradual del turismo receptivo, uno de los segmentos más golpeados por la crisis social registrada este año.