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No es más ministro de Economía. Óscar Ortiz fue sacado del Gabinete de la presidenta Jeanine Áñez por “diferencias profundas” con algunas políticas que pretende asumir el actual Gobierno. En una conferencia de prensa admitió los roces que existieron con Arturo Murillo.

Entiendo que ya han decidido designar a otra persona, con lo cual he venido a dejar limpio mi escritorio”, dijo a las 10:15 de este lunes, calificando como “indigno” que se esparcieran “rumores” y “noticias falsas” para presionarlo a que dimita.

Recalcó que su alejamiento se debe a que no está dispuesto a firmar el decreto supremo “que vaya contra el ordenamiento jurídico”, en referencia a la devolución de las acciones de Elfec en Cochabamba, que comprometió la jefa de Estado.

“No creo que el Gobierno, en sus últimas semanas, deba realizar nuevos contratos o adjudicaciones importantes, que debieran dejarse para la próxima gestión. Hay suficientes deudas como para asumir nuevas obligaciones”, recomendó el titular cesante.

Versiones sobre su alejamiento surgieron desde la pasada semana, donde existió una reunión de Gabinete que terminó con severas discrepancias, que terminan con su despido, a casi tres meses de haber asumido esa cartera.

“Tengo la conciencia tranquila por el servicio brindado al país y podré siempre mirar al pueblo boliviano con la frente en alto, con dignidad, al final eso es lo que vale en el servicio público”, recalcó Ortiz.