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Javier Arze, gerente general de Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz), ante el optimismo del presidente Luis Arce, que asegura que la economía se está recuperando gradualmente, con un crecimiento de un 5,3% (entre enero y abril), cree que todo se debe poner en contexto. 

Considera que en 2020 la economía cayó un -8,2% según datos del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, por lo que la recuperación alcanzada hasta abril está por debajo de la caída del año pasado.

Para Arze, lo que corresponde es hacer seguimiento a la evolución de los datos de la economía, tanto los macroeconómicos y microeconómicos, para garantizar que este repunte no sea sólo un efecto rebote que normalmente sigue a un descenso de magnitud, sino que responda al inicio de un nuevo período de crecimiento sostenido de la economía.

Ante los indicadores oficiales que señalan a la construcción con un crecimiento acumulado del 17,9%, Arze sostuvo que datos del crecimiento acumulado de la construcción hasta abril de 2021 son positivos y alentadores, pero hay que colocarlos en contexto, considerando que de acuerdo a los datos del Producto Interno Bruto (PIB) del segundo trimestre de 2020 (los más actuales disponibles), la construcción registró una caída del -50,95%.

“Por lo tanto, es necesario hacer un seguimiento a la evolución de los datos de la actividad económica de la construcción durante el 2021, para poder determinar si el indicador de abril es un rebote ante el tamaño de la caída del año pasado, o es que volvemos a una senda de crecimiento de largo plazo de la construcción”, observó Arze.

A criterio del representante de los constructores de Santa Cruz, para volver al crecimiento real y sostenido es importante que se produzca una recuperación de los niveles de inversión pública en obras de infraestructura, de la que depende al menos el 72% de la actividad del sector constructor.

Inversión pública

Arze es un convencido de que la inversión pública es una variable fundamental para sostener el crecimiento de la economía nacional y para el crecimiento del sector de la construcción, por lo que considera que se debe estar atentos a la evolución de esta variable y al cumplimiento del programa de inversión pública del Presupuesto General del Estado 2021 que alcanza $us 4.011 millones.

Si se logra alcanzar una ejecución cercana al 100% tenemos la certeza de que la construcción volverá a crecer y recuperará su papel protagónico como actividad tractora de la economía”, resaltó el funcionario.

En cuanto a las normas que ayuden a la producción nacional, el gerente de la Cadecocruz cree que, desde un punto de vista estratégico, la Ley de Fomento a la Industria Cementera es una herramienta de primer orden para incentivar el uso y consumo de un producto nacional como es el cemento, lo que fortalece todo el complejo productivo de la construcción y elimina la dependencia de otros productos, que en muchos casos deben ser importados.

¿Nuevo diferimiento?

De acuerdo con el empresario, el diferimiento en el pago de créditos era una medida necesaria en el momento más duro de la crisis sanitaria y ante la cuarentena rígida que se estableció el año pasado, y que como institución y sector apoyamos.

Sin embargo, hizo notar que, para evitar problemas en el funcionamiento del sistema financiero nacional, es necesario que la medida sea acompañada con un apoyo del Estado que se traduzca en liquidez, de manera que amortigüe las pérdidas que provoca a las entidades financieras.

“El sistema financiero es fundamental para el normal funcionamiento de la economía de Bolivia, por lo que deben manejarse con cautela y con criterios estrictamente técnicos las medidas que se adopten. No se puede politizar un tema tan delicado”, remarcó.

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