Escucha esta nota aquí

El proyecto de Ley del Presupuesto General del Estado (PGE) 2021 que la presidenta Jeanine Áñez remitió a la Asamblea Legislativa Plurinacional contempla una reducción del gasto público hasta en el 15%, una inversión pública de $us 3.400 millones, un 10,1% (Bs 21.835 millones) para salud y un 11% (Bs 23.827 millones) para educación.

Un aspecto que para los analistas consultados tiene dos extremos. El primero, la necesidad urgente de reducir el déficit fiscal, a partir de un menor gasto corriente y el segundo, la obligación de recurrir al endeudamiento público a través de los créditos externos que permitan la reactivación económica.

Al respecto, Jaime Dunn, analista financiero, indicó que la reducción del 5% en el grupo de gasto de ‘servicios personales’ y 10% en el resto de gastos, con respecto al presupuesto institucional aprobado para la presente gestión es importante, porque da el mensaje de que el gasto debe reducirse y que es primordial que la eficiencia del Estado vaya aumentando en los próximos años, para que la reducción del gasto público sea una política de cada gestión.

Waldo López, expresidente del Colegio de Economistas de Bolivia, puntualizó que si bien la reducción del gasto corriente es necesario, el enorme déficit fiscal que afecta al país no se va a solucionar solo con esas medidas y considera que el camino para lograr un equilibrio entre gasto e ingresos tardará en llegar.

Inversión pública

Dunn sostuvo que este presupuesto está destinado a mantener estabilidad y reencaminar el país hacia el crecimiento y debido a ello, la inversión pública de $us 3.400 millones deberá financiarse con una parte importante de recursos externos.

Para el analista Germán Molina, la inversión pública que busca lograr un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de un 4,2% necesariamente tendrá que recurrir al financiamiento externo, que es más rápido y directo que la generación de recursos propios vía impuestos o aumento del consumo y de la producción.

López considera si bien se va a necesitar de recursos externos, el país puede trabajar en proyectos de magnitud que atraigan a los inversores nacionales y extranjeros.

Más si se toma en cuenta que de los $us 3.400 millones de inversión pública, el PGE del próximo año contempla destinar $us 1.208 millones en infraestructura y $us 925 millones en programas sociales.

“No todo debe ser préstamos externos. Debemos generar las condiciones para captar inversiones nacionales y extranjeras, que puedan financiar los grandes proyectos que impulsa el Gobierno”, precisó López.

En cuanto al 10,1% que se destina a la salud, Dunn subrayó que el PGE 2021 busca llegar a los sectores más necesitados.

También destacó el 11% a favor de la educación, que es cinco veces más de lo que se destinará a Defensa (2,1%) y para el manejo de Gobierno (2,2%).