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PIL Andina, la mayor industria del complejo productivo lácteo del país- advierte un panorama complicado. Revela que la contracción de la demanda en los últimos meses, a escala nacional, y la orientación de los consumidores por productos de bajo precio que provienen del contrabando (sin contemplar calidad y condiciones sanitarias) condicionan la rotación de productos y, por tanto, generan un importante sobre stock, a pesar de desplegar mayor presencia en puntos de venta, ofertas y promociones comerciales con rebaja de precio.

Describen que, de no ajustar el acopio se proyecta cerrar con más de 3.000 toneladas métricas (TM) de leche en polvo acumuladas, sin mercado, solo en marzo. Todos los días se recolecta, en promedio, 850.000 litros de leche cruda.

PIL Andina habla de una caída de volúmenes de venta en el mercado interno (comercial y programas sociales). En el mercado nacional y presentaciones comerciales, aluden que la categoría más afectada es la láctea -leche en polvo- con un decrecimiento superior al 50%, con una afectación en leche cruda de más de 3,2 millones de litros que no se pueden comercializar en el mercado interno. 

Solo en los dos primeros meses del año (caída mensual de 200 TM, equivalentes a 1,6 millones de litros de leche cruda). “A este ritmo en seis meses estaríamos cerca a los 10 millones y hasta fin de año estaríamos, prácticamente con una afectación de casi 20 millones de litros”, reflexionan.

Precisan que en programas sociales, las ventas han disminuido un 62%, principalmente por la caída en desayunos escolares y reducción de la cuota láctea en el subsidio de lactancia. El porcentaje de reducción en las ventas impacta directamente en la cantidad de litros de leche que se deja de colocar en el mercado, lo que además genera la necesidad de bajar el acopio de materia prima.

En ese sentido, aducen que las reducciones en ventas tienen un impacto en la cantidad de materia prima a ser consumida por la industria y considerando las mismas se hace necesario buscar soluciones para evitar ‘sobre-stocks’ de leche en polvo (producto impactado por el contrabando) que generen una crisis mayor en toda la cadena.

Frente a la situación delicada, consideran que se debe retomar o incrementar la cuota láctea en el subsidio de lactancia para posibilitar la rotación de productos, principalmente, leche en polvo, y así dinamizar la cadena productiva láctea en el país. A escala de programas sociales, creen que tendrían que reactivarse y fortalecerse el tema de los desayunos escolares.

PIL Andina demanda políticas más agresivas y efectivas para controlar, en las fronteras y, sobre todo en los mercados, el constante ingreso de productos de contrabando que no solo defraudan al erario nacional sino que no cuentan con permisos de las autoridades sanitarias que certifiquen la calidad de dichos alimentos, aspecto que se constituye en un riesgo de salud pública.

La Federación de Productores de Leche de Santa Cruz (Fedeple) afirma que el contrabando y las importaciones de productos que se transforman en Bolivia generan competencia desleal, por ser de dudosa procedencia y no pagar impuestos, provocan desempleo en la industria nacional.

Piden a Aduana y el Ministerio de Defensa, a través del Viceministerio de lucha al contrabando, intensificar los controles en frontera.

Efecto contrabando

La Cámara Nacional de Industrias (CNI), según su presidente Ibo Blazicevic, considera que para evitar la desindustrialización, no sólo en el sector lácteo, sino en el conjunto de sectores industriales (bebidas, alimentos, textiles, cueros, muebles, metalmecánica, fármacos, etc.) es fundamental el combate frontal al contrabando.

Según el ejecutivo, del sector industrial del país, el contrabando representa alrededor de $us 2.300 millones anuales y la meta de decomiso de la Aduana llega sólo al 1,8% de ese valor, lo cual es marginal e insuficiente.

CONTRABANDO AFECTA

Mercados. La internación de mercancías a los mercados, principalmente alimentos, es innegable. En el caso de la oferta de leche en polvo predominan las marcas argentinas Nido, San Cor y La Lechera que compiten en precios con las nacionales PIL, Pura Vida y Bonlé.

Efecto. Según la Asociación Nacional de Industrias Lácteas (Andil) -unifica 10 empresas pequeñas y medianas de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Tarija y Chuquisaca-, la internación ilegal de lácteos relega la producción nacional porque ingresa al país sin ningún control sanitario y sin pagar impuestos.

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