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Las inundaciones de los pasados días en el municipio cruceño de Yapacaní causaron rebalse en los criaderos de los piscicultores, quienes lamentan las pérdidas que oscilan entre los 6 a 8 millones de bolivianos. La situación obliga al sector a declararse en emergencia y a pedir ayuda a las autoridades.

“La pérdida que tiene el sector es preocupante. Son unos 405.00 peces perdidos, según datos preliminares, pero continuamos trabajando con la recopilación de datos sobre estos daños”, informo Mario Navarro, responsable pecuario del municipio, quien indicó que hay cerca de 200 piscicultores afectados.

En días pasados, Yapacaní se declaró en zona de desastre para atender las emergencias ocasionadas por las lluvias del pasado mes y de los últimos días. Para ello, los técnicos de las distintas áreas continúan recopilando datos ya que el agua dejó caminos intransitables, dificultando el ingreso a estas zonas.

“A las 11 de la noche nos llegó el agua. No sabía que hacer esa noche por la desesperación, por favor que nos ayuden con los alevines y alimento balanceado”, lamentó entre lágrimas Janeth López, piscicultora de la zona de Puerto Choré, donde el río rebalsó por primera vez arrasando con todo a su paso, incluyendo los peces de sus criaderos.

López es criadora de pacú, sábalo y carpas que serían vendidos en Semana Santa. "Me presté de dos bancos y en marzo ya me toca mi cuota, no se qué voy hacer. El agua se ha llevado mi trabajo de dos años", señaló a EL DEBER.

Romelio Zelaya, otro piscicultor de la comunidad Cascabel, dio cuenta de la pérdida de al menos 3.000 pacuces, que se salieron de su criadero, el cual se dañó tras una semana de lluvia.

“La venta de esos peces era para pagar un préstamo, la lluvia fue grave en esta zona. El agua se llevó pollos, ovejas y mis terneros también enfermaron y murieron", relató el productor.

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