Escucha esta nota aquí

Los recursos por deuda interna y externa que contrae el Gobierno se destinan a financiar sus actividades establecidas en el Presupuesto General del Estado: infraestructura, salud, educación. Los créditos se destinan a la ejecución de proyectos productivos y sociales, señala Ibo Blazicevic, presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI).

El sector industrial considera que los créditos que contrae el Gobierno deben destinarse para reactivar el aparato productivo. Solamente incrementando las condiciones y factores de productividad y competitividad público-privado se logrará finanzas públicas sostenibles. Las deudas con fines reproductivos, destinados a la inversión productiva, son los que permitirán generar crecimiento sostenible con empleabilidad, remarca Blazicevic.

El Centro Boliviano de Estudios Económicos (Cebec) de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), va en la misma dirección al indicar que los recursos que destina el Gobierno van principalmente a infraestructura. Si bien el último informe de la deuda externa pública corresponde a 2019, la estructura no ha cambiado significativamente.

Así que del 100% de los recursos de la deuda externa pública, un 41% corresponde a infraestructura vial, un 15% a multisectorial, un 7,6% a saneamiento básico y un 4,6% para la agropecuaria.

Es Jaime Dunn, analista económico, el que considera que se debe logra un mejor equilibrio en la distribución de los recursos que destina el Estado. Que si bien es importante impulsar el consumo y dotar de liquidez a la población, el otro polo (las industrias) también debe ser potenciado para aumentar la oferta y permitir a los centros productivos lograr una inyección económica que les permita destinar recursos para bienes de capital y no solo para gastos de planilla.

Lo que hace el Gobierno

El Decreto Supremo (DS) 4522 que modifica las alícuotas del Gravamen Arancelario (GA) para la importación de carne de pollo, leche en polvo, cacao, papa, tomate, cebolla, manzana y frutilla, con el propósito de recuperar el aparato productivo agrícola y la protección a la producción nacional, es la respuesta del Estado.

El DS 4514, que permite elevar los aranceles de importación para las cerámicas y envases de vidrio con el objetivo de fomentar el consumo de la producción nacional. El Fideicomiso para la Reactivación y Desarrollo de la Industria Nacional constituido con un fondo de Bs 911,1 millones para créditos productivos. Son las cartas de presentación del Ministerio de Economía que hace notar que no solo se trabaja en el consumo, sino también en la oferta impulsando la producción nacional.

Desde Insumos Bolivia consideran que la sustitución de importación evita la fuga de divisas y fortalece la demanda interna.

Comentarios