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Una de las obras más anheladas de Santa Cruz, la hidroeléctrica Rositas, nuevamente deja el sabor amargo de no avanzar y consolidar su despegue. Dos son las dificultades de fondo que hacen lento el proceso de la megaobra.

La primera es que en días pasados, según lo reveló la Gobernación de Santa Cruz, la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) declaró desierta la segunda licitación. En esta etapa se presentaron seis empresas chinas para hacerse cargo de la obra que al final no calificaron. Los motivos se desconocen, pues ENDE?no respondió al requerimiento periodístico.

La segunda dificultad es que para seguir en marcha el Gobierno, a través de la Empresa Nacional de Electricidad Bolivia (ENDE), deberá responder a las distintas demandas de los pobladores de las provincias cruceñas de Vallegrande y Cordillera que ven en la hidroeléctrica una posibilidad de desarrollo, pero que debe ir acompañada por una política que dé una alternativa a los posibles problemas que deriven por la construcción de las represas.

Las demandas
Juan Quiroga, presidente del Comité Cívico de Vallegrande e integrante de la comisión tierra y territorios en defensa de los recursos naturales, explicó que desde hace varios meses mantienen reuniones entre los representantes de ENDE y los pobladores de Cordillera, para conocer un poco más acerca de como serán los trabajos y cuál será el impacto medioambiental que genere dicha obra.

Quiroga remarcó que no están en contra de la hidroeléctrica, pero que la comisión tiene por lo menos cinco pedidos que ENDE debe tomar muy encuenta si no quiere luego tener problemas en la zona.
Una de las demandas es que todos los pobladores de Vallegrande y en especial los que están cerca de la futura obra, tengan su título de propiedad, para que si por algún motivo sus tierras son inundadas o afectadas tengan un documento legal que los protejaa para pedir un resarcimiento.

Fernando Casanova, director de Riego de la gobernación de Santa Cruz, indicó que para cumplir con los diferentes pedidos es importante mantener distintas reuniones con los potenciales afectados, pero que se tendrá un panorama más completo una vez que se tenga el informe de Eptisa, por lo que por el momento a criterio de Casanova solo se puede hacer especulaciones.

Un segundo punto es que el Ejecutivo tenga la precaución de elaborar una política de reparación integral, que no solo se centre en una compensación pecuniaria, sino que se tome en cuenta la actividad de las personas o familias afectadas y que se le brinden las condiciones necesarias para seguir de-sarrollando las mismas.

Otro aspecto que los pobladores de Vallegrande y Cordillera ponen en la mesa de las negociaciones es el de las regalías, pues consideran que como regiones generadoras de energía deben tener un trato preferencial que beneficie a la población de ambas provincias.

En este punto, el analista impositivo Ricardo Vásquez, explicó que el tema es un punto que se debe trabajar entre Gobierno, gobernación de Santa Cruz y autoridades locales y encontrar una fórmula para que las regalías tengan un impacto positivo en el lugar.

La cuarta demanda tiene que ver con que la población pueda aprovechar los servicios que va a generar Rositas, es decir que los que no tengan electricidad la obtengan, los que necesiten agua potable puedan contar con el servicio y que los productores puedan acceder el sistema de riego. El último aspecto tienen que ver con un turismo que beneficie al lugar.

¿Qué se hace en la zona?
Según el plan de trabajo el 8 de junio de 2014 ENDE licitó la elaboración del Estudio Técnico Económico Social y Ambiental – Proyecto Hidroeléctrico Rositas, por un valor de $us 9, 7 millones (crédito CAF) con plazo de 18 meses. El 22 de septiembre de 2014 se procedió a la firma de contrato con la española Eptisa por un monto de $us 9,1 millones.

En abril 2015 ENDE emitió la orden de proceder, desembolsó el anticipo y amplió en seis meses de plazo del contrato. Por lo que el estudio debe concluir el primer trimestre del próximo año