Los comerciantes importadores enfrentan un nuevo obstáculo para abastecer los mercados del país. La dirigente gremial de La Paz, Mercedes Quisbert, aseguró que proveedores en Perú dejaron de aceptar pagos en bolivianos debido a la pérdida de valor de la moneda nacional y ahora exigen transacciones en dólares, una situación que, según afirmó, incrementa los costos de importación y pone en riesgo el abastecimiento de distintos productos.
"La verdad está muy preocupante. Los hermanos peruanos nos dicen que nuestra moneda se ha devaluado completamente y ya no quieren recibir bolivianos. Solo aceptan dólares", afirmó la dirigente en entrevista con Dinero.
Quisbert explicó que conseguir divisas se ha convertido en uno de los principales problemas para los importadores, ya que el tipo de cambio del dólar continúa en ascenso, encareciendo la reposición de mercadería.
"Vendemos un producto y cuando queremos volver a comprarlo ya no alcanza el mismo dinero porque el dólar volvió a subir. Cada día que pasa aumenta el costo", sostuvo.
La representante señaló que esta situación no solo afecta al comercio con Perú, sino también con Chile, donde las operaciones se realizan exclusivamente en dólares. Además, recordó que los costos logísticos y los trámites aduaneros también deben pagarse en esa moneda.
Mercados con menor movimiento
Según Quisbert, el incremento de costos ya se refleja en una caída de las ventas, especialmente en productos importados como línea blanca.
Indicó que los consumidores priorizan actualmente la compra de alimentos y productos de la canasta familiar, mientras disminuye la demanda de bienes duraderos.
"Los mercados se han vaciado. La gente ya no compra productos que no sean de primera necesidad", afirmó.
A ello se suma que proveedores comenzaron a restringir el crédito comercial y ahora exigen pagos al contado debido a la incertidumbre cambiaria.
Cuestionamientos a la Aduana e Impuestos
La dirigente también criticó el sistema tributario y los procesos de fiscalización, asegurando que los importadores enfrentan multas elevadas años después de haber realizado sus operaciones.
Denunció que las fiscalizaciones llegan incluso entre cinco y ocho años después del despacho aduanero, cuando las sanciones ya se incrementaron considerablemente.
Asimismo, reclamó la falta de diálogo con las máximas autoridades de la Aduana Nacional y del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN), señalando que los comerciantes buscan cumplir con sus obligaciones, pero consideran que el sistema actual dificulta la formalidad.
Gremiales preparan una marcha nacional
Ante este escenario, Quisbert informó que las organizaciones gremiales de distintos departamentos analizan convocar una movilización nacional en la ciudad de La Paz para exigir medidas que permitan estabilizar el acceso a divisas y aliviar la situación del sector.
"Somos generadores de empleo. No le pedimos nada al Gobierno, solo queremos que nos dejen trabajar y que se atienda el problema del dólar, que está perjudicando a todos los bolivianos", concluyó.