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Con el objetivo de crear un domo y preservar la salud de su población y así mitigar el contagio del Covid-19 y de sus diferentes variantes en los países del Cono Sur, Chile y Argentina, cierran sus fronteras y maximizan sus controles. Situación a la que se suma Bolivia cerrando su frontera con Brasil.

Sobre el tema, Alfredo Borja, presidente de la Cámara Boliviana del Transporte Nacional e Internacional, sostuvo que las nuevas disposiciones en la frontera chilena son más rígidas, especialmente en las zonas portuarias de Arica e Iquique.

Borja precisó que las autoridades del vecino país ya les comunicaron que para realizar cualquier actividad, ligada a la exportación o importación, los transportistas deben presentar una prueba de PCR, que tendrá una validez de 72 horas, mientras que la circulación de los choferes estará limitada a los depósitos de las mercaderías, estacionamientos y centros de descanso.

Sobre el tema, el senador chileno José Durana, destacó las medidas de prevensión que se van implementar en el complejo fronterizo de Chungará a tiempo de aclarar que esto no se trata de ninguna vulneracion del Tratado de 1nternacional de Libre Tránsito de 1904 con Bolivia.

“Lo que más queremos es atender la pandemia, pero en ningún caso queremos provocar un daño o perjuicio económico a aquellos que usan el sistema logístico portuario”, subrayo el legislador.

En cuanto a la frontera con Brasil, el transportista explicó que también serán necesarias las pruebas de PCR y que la importación de bebidas y alimentos del vecino país será restringida, en el afán de reforzar los controles sanitarios

Borja hizo notar que este cierre de fronteras apunta a evitar el tránsito de las personas y a fortalecer los controles sanitarios, pero no está destinado a cortar la actividad comercial.

Al respecto, el viceministro de Relaciones Exteriores e Integración, Benjamín Blanco, hizo notar que no hay un cierre completo de las fronteras pues en el caso chileno lo que se está implementado es pedir a los transportistas bolivianos las respectivas pruebas de PCR, mientras que la actividad comercial no está suspendida.

Blanco remarcó que no se paralizará la actividad comercial, pues eso generaría mayores problemas, sino que el transporte internacional de Bolivia debe cumplir nuevas normas que ya están establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En cuanto al cierre de la frontera con Brasil durante siete días, la autoridad remarcó que está dirigido a la circulación de las personas que hacen turismo, no así a la actividad comercial, pues no se está prohibiendo la circulación del transporte internacional.

La misma situación se da con Argentina que el 29 de marzo, optó por cerrar todas sus fronteras terrestres, por lo que la actividad turística quedo suspendida, no así la comercial.

Ibo Blazicevic, presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI) y Rolando Kempff, titular de la Cámara Nacional de Comercio (CNC) coincidieron al indicar que el cierre de las fronteras protege la salud pública de los bolivianos y lo que se debe preservar es la libre circulación de mercancías de importación y exportación legal.

En detalle

SITUACIÓN
Kempff considera que lo más importante es proceder con una vacunación masiva, ya que de profundizarse el cierre de las fronteras se puede afectar las cadenas de logística de exportación e importaciones que están establecidas con anterioridad y que se encuentran vigentes.

NUEVO ESCENARIO
Para el dirigente Alfredo Borja, las nuevas exigencias sanitarias, como las pruebas de PCR, significan un gasto extra, por lo que están negociando con el sector privado para distribuir esa inversión, sin que esta afecte los precios finales de los fletes.

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