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En los llamados Clubes de Bienestar se congregan amigos y conocidos con motivaciones complementarias. Algunos vienen a consumir el suplemento nutricional ideal; otros vienen a lo mismo, pero además exploran la posibilidad de ganar adeptos a su buen hábito alimenticio, convirtiéndose ellos mismos en vendedores de estos productos. El compartir un buen momento viene por añadidura.

Esta es una de las formas en que Herbalife expande su mercado en los 90 países donde tiene presencia. Su esquema de venta directa y multinivel le ha permitido conformar un equipo de 4 millones de distribuidores independientes en todo el mundo. En Bolivia, la transnacional suma 38.000 distribuidores; lo afirma Ricardo Mendoza Saucedo, director de Herbalife Bolivia, a quien entrevistamos durante un desayuno en las agradables instalaciones del hotel Los Tajibos.

 

 

Herbalife es una compañía en franca expansión, que flamea y lleva en alto su visión de hacer un mundo más saludable”, dice Mendoza. Sus cerca de 60 suplementos nutricionales se elaboran con un sustento científico y siguiendo los más altos estándares de calidad y controles sanitarios, explica.

En los casi 15 años que lleva en el mercado boliviano, Herbalife llega con sus productos a los nueve departamentos y a los diferentes segmentos de la población. Ricardo pone como ejemplo el mercado paceño, que registra un 12% de las ventas en la ciudad de La Paz y un 14% en El Alto. “Hemos visto situaciones de señoras que vendían comida o que tenían una pulpería; cerraron sus puertas y comenzaron a ofrecer productos Herbalife aplicando métodos de negocios como el del Club de Bienestar, donde se intercambian experiencias y también se puede hacer degustación”, relata.

Los productos

Los suplementos nutricionales de Herbalife se dividen en cuatro categorías: la básica, la dirigida, la deportiva y la cosmética o nutrición externa para la piel. A nivel mundial, su producto estrella es el batido Fórmula Uno, que es producido a base de proteínas de soya, y que además contiene vitaminas, minerales y carbohidratos. “Una dosis de este suplemento representa una alimentación rica en nutrientes y baja en carga calórica”, señala Mendoza.

También menciona una bebida refrescante con extracto de aloe que favorece la hidratación y el sistema digestivo; luego tienen diferentes sabores de té, que cumplen funciones antioxidantes y energizantes. El ejecutivo destaca que las barras –con solo 140 calorías y con alto contenido proteínico– ayudan a quitar la ansiedad de comer.

 

 

Aplicamos la cultura de la tierra a su mesa”, dice Mendoza al referirse a sus procesos de calidad. Comenta que en China tienen plantaciones de té, soya y aloe, que son los insumos principales para la elaboración de sus productos; y en Estados Unidos cuentan con plantas de innovación y producción. En estos centros se hacen las pruebas necesarias para asegurarse de que los componentes conserven sus cualidades hasta llegar al consumidor final. Mendoza indica que Herbalife cumple con las regulaciones de cada país; en Bolivia sus productos son legalizados y autorizados por el Senasag y por el Ministerio de Salud.

El proceso creativo

La innovación también forma parte de la cultura empresarial. “No hay ideas tontas, sino tontos que no piensan en nuevas ideas”, expresa Ricardo Mendoza, al enfatizar que el ejercicio creativo abre las puertas al crecimiento. En el último tiempo, por ejemplo, se han desarrollado productos que puedan ser atractivos para los millennials, tanto para convertirlos en clientes, como para que vean las oportunidades de hacer negocios.

De ahí surgen ideas tan refrescantes, como la de sacar al mercado un café helado, sabor mocca y con carga proteica; o crear envases que luego puedan tener otra utilidad, para estar a tono con la conciencia del reciclaje; y por qué no pensar en que las mascotas también merecen tener suplementos nutricionales.

La corporación también incentiva los procesos creativos en su fuerza de ventas, aun sin tener una vinculación directa con esta, como es el caso de los Clubes de Bienestar. De ahí que van surgiendo otras iniciativas, como las de crear Clubes de Fitness y Bares de Proteína, ejemplifica Mendoza.

Estos esquemas flexibles de venta directa y multinivel –que trae beneficios tanto para la empresa como para distribuidores independientes– tal vez expliquen el gran impacto que se genera en la economía de un país. Mendoza señala que un estudio patrocinado por la Asociación de Empresas de Venta Directa, de la cual Herbalife Bolivia forma parte, determinó que el aporte de todas las empresas de venta directa que operan en el país representa cerca del 1,4% del PIB nacional. “Hablamos de 471 millones de dólares que el sector maneja, con cerca de 270.000 personas que conforman esa fuerza de ventas”, afirma. Bajo esta modalidad de ventas, Herbalife ha crecido un 10% el año pasado, un índice considerable en el contexto de la economía regional.

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