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El municipio de Saipina, segunda sección municipal de la provincia Manuel María Caballero, distante 250 km al suroeste de la capital de Santa Cruz, es el nuevo polo de producción de uva de mesa del departamento. Con datos de la Secretaría de Desarrollo Productivo de la Gobernación cruceña, la superficie cultivada de uva creció de 50 a 120 hectáreas en los últimos cuatro años. En la provincia Florida los viñedos abarcan 80 hectáreas, mientras que en Vallegrande suman 60 hectáreas.

“Hace unos cinco años, junto a una comisión de agricultores y autoridades del pueblo, visitamos Tarija y recorrimos varias viñas donde producen uva de mesa y de vinos. Me entusiasmé, traje 500 plantas y los animé a mis hermanos a incursionar en la producción de uva. Hoy el área cultivada abarca 10,5 hectáreas y los resultados productivos y económicos obtenidos han sido atractivos”, afirmó Yamil Salazar, que se dedica a la vitivinicultura.

Dio cuenta de que la uva desplazó en preferencia a otros cultivos y que hoy por hoy se ha convertido en la principal actividad y fuente de ingreso de los productores de la zona. Anotó que el precio estable de la uva -en la zona el clima favorece a la cosecha fuera de la época- motivó a muchos productores a apostar por el cultivo de la uva.

Indicó que las variedades sembradas en las viñas de Saipina (Cardinal, Italia y Red Globe) se han adaptado muy bien al suelo de la zona. En su caso, dijo que, en pequeña escala, cultivó variedades de uvas para destilar vino y que los resultados obtenidos fueron muy buenos. “El otro paso será producir vinos artesanales”, mencionó.

Ariel Osinaga, presidente de la Asociación de Vitivinicultores de Saipina, afirmó que en la cobertura sembrada de uva abarca 120 hectáreas (hace cuatro años eran 50 hectáreas), de las que un 60% está en fase plena de producción. Calcula que el otro 40% seguirá igual rumbo entre las gestiones 2021y 2022.

Osinaga afirmó que si bien la inversión en la producción de uva es alta -estiman de $us 40.000 a 50.000 por hectárea- el retorno y las utilidades que se generan a partir del tercer año que la viña entra en producción condicionó la incursión de al menos 70 agricultores al cultivo de uva.

Es más, comentó que muchas personas nacidas en Saipina que migraron a Europa, Asia y EEUU en busca de mejores condiciones de vida, se han enterado de los resultados productivos y de la rentabilidad del cultivo de la uva, y han retornado para refugiar su dinero en la producción de uva.

En el ámbito productivo, Osinaga refirió que cosechan, en promedio, de 25 a 30 toneladas de uva por hectárea. Chuquisaca, Santa Cruz y Cochabamba son las tres principales plazas comerciales de la uva producida en Saipina.

Asistencia de la Gobernación

Desde Desarrollo Productivo de la Gobernación de Santa CRuz, el secretario Luis Alberto Alpire, manifestó que Saipina se ha convertido en un potencial productor de uva, cuyos agricultores de la zona son apoyados de forma consecutiva, mediante las estaciones meteorológicas y el pronóstico, como también asesoramiento técnico, para que planifiquen su producción y minimicen los riesgos de pérdidas de sembradíos por eventualidades climatológicas, heladas o nevadas.

“Mediante el proyecto del JICA, Promoción de la Cadena Inclusiva de Valor Alimentaria (Prociva), vamos a promocionar la cadena productiva del durazno, miel, manzana, hortalizas agroecológicas e incluiremos la uva, para que el sector crezca más”, dijo Alpire.