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Una Bolivia enclaustrada y con una topografía que pone a prueba el ingenio de las personas dedicadas al comercio exterior, a decir de empresarios y analistas, debe contar con un sistema de transporte multimodal, en donde tierra, aire y ríos, sean las puertas de salida de la producción nacional.En este sentido, los dos principales sistemas de logística de transporte internacional el carretero y el ferroviario, a decir de Gonzalo Molina, presidente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), no se deben excluir, sino complementar y aprovechar las ventajas que ofrecen cada uno de ellos.

Molina detalló que uno de los talones de Aquiles, para la producción nacional, son los altos costos que se destinan a la logística de transporte y que eso repercute en su capacidad competitiva, por ello considera que el sistema ferroviario, de manera general, es más barato entre un 5% y 10%, debido a que tienen una mayor capacidad de carga, lo que le permite bajar sus precios.

Sobre el tema, Rolando Kempff, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), remarcó que de acuerdo con el tipo de producto a transportar el ahorro del flete ferroviario puede llegar y oscilar entre un 20 y 25%.

Un porcentaje que a criterio de Kempff se acerca al 18%, que representa el encarecimiento por el tema transporte, en comparación con los demás países de la región, y que repercute de manera negativa en la competitividad de la industria boliviana.

A manera de ejemplo, el titular de la CNC señaló que un caballo de fuerza (HP) en un camión que circula por una vía pavimentada puede mover 150 kilos, mientras que en la ferrovía mueve 500 kilos. También agregó que si se quiere transportar una tonelada de mercancía por carretera se necesita un litro de combustible para recorrer 23 kilómetros, mientras que, en el ferrocarril, con la misma cantidad de combustible se recorrería 90 kilómetros.

“Estos dos ejemplos muestran de manera gráfica las ventajas del transporte ferroviario, lo que se traduciría en menores costos para el sector exportador e importador, mejorando su competitividad en los mercados internacionales”, sostuvo el empresario.

Con respecto a las tarifas, Cynthia Aramayo, gerenta general de Ferroviaria Andina SA, remarcó que los fletes por carretera son variables, no es un sector regulado por el Estado con tarifas mínimas y máximas y agregó que por ello depende de muchos factores, principalmente de la capacidad de negociación del dueño de la carga y la disponibilidad de la empresa transportadora. Mientras, que el transporte ferroviario sí está regulado por la Autoridad de Telecomunicaciones y Transporte (ATT).

No todo lo que brilla es oro

Sin embargo, desde Ferroviaria Andina admiten que el tren tiene sus límites, porque en comparación con el transporte por carretera es más lento. Además, el sistema ferroviario está subordinado a la infraestructura y su capacidad (peso y resistencia de los rieles), ancho de la trocha (eso depende de cada país) y los productos que trasporta solo llegan hasta donde las rieles lo permiten; algo que no sucede con los camiones o cisternas que llegan hasta la puerta del cliente.

Por ello, Aramayo considera importante entender que justamente por las ventajas y desventajas, en todo el mundo el transporte por carretera y el ferroviario son totalmente complementarios.

Al respecto, Rafael Riva, técnico de la Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones de Santa Cruz (Cadex), indicó que ambos son medios de transporte complementarios, pues a su criterio el carretero tiene más versatilidad, debido a que puede acceder a lugares donde el tren no, mientras que el ferrocarril se desempeña mejor en el transporte de carga voluminosa y homogénea en grandes distancias.

“En términos de velocidad el transporte carretero es más veloz con respecto al ferroviario”, subrayó Riva.

Sobre el tema, Alfredo Borja, presidente de la Cámara Boliviana de Transporte (CBT), reiteró que en la actual coyuntura económica donde los volúmenes de carga a transportar tanto para la exportación e importación disminuyeron no es adecuada la presencia de otro actor porque puede generar un desequilibrio en el sector.

“Se deben analizar todas las variables, para que nadie salga perjudicado. No estamos en contra del desarrollo del país”, dijo Borja.

Sobre la paralización de las pruebas técnicas del tramo Arica-La Paz, los empresarios criticaron la posición cerrada de un sector y esperan que más adelante se vuelva sobre el tema y se tenga una visión amplia y no sectorial.

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