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El director de la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF), Ramiro Rivas, denunció que la institución fue saqueada en noviembre de 2019. La autoridad apuntó a exfuncionarios que los habría exonerado. El Viceministerio de Transparencia le exige la entrega de presuntas pruebas para iniciar una investigación.

“Tenemos evidencia de que el 9 de noviembre en la UIF, por instrucciones muy superiores, se procedió a sacar documentos, cambiar discos duros, etc. No conocemos el contenido de la información. Se habrían transportado bultos en pequeñas cantidades”, hizo conocer Rivas, durante su rendición de cuentas final 2019.

En esa audiencia, la autoridad, mencionó la existencia de una puerta trasera camuflada por la cual habrían salido estos artículos, que le hacen suponer “que eran investigaciones especializadas”. “Una vez informado a las autoridades, hemos determinado exonerarlos. Al descubrirlos, han renunciado 39 de 42. Por el momento lo dejamos ahí. No queremos lastimar a nadie. Pero si hubiera algo más, nosotros vamos a proceder en el campo penal”, declaró Rivas.

Fuentes consultadas, que conocen la entidad, confirmaron la existencia de una puerta trasera, cuyas llaves las tenían la jefe de Seguridad y la Dirección Administrativa. Pero esos días de conflicto social, no había salida a una calle.

El Viceministerio de Transparencia indicó a EL DEBER, que están esperando que la UIF remita la información para iniciar una investigación por los presuntos hechos de corrupción.

Se consultó a un abogado sobre el tema, que pidió la reserva de su nombre y explicó que se deben conocer más detalles del hecho para saber si hubo hurto, robo o apropiación indebida que se enmarcan en el derecho penal.