Escucha esta nota aquí

Una compra mediante licitación de diésel, insumos y aditivos fue anulada poco después de que se abrieran los sobres con las propuestas. El 11 de marzo, YPFB decidió dejar sin efecto el proceso de licitación que había iniciado el 31 de enero por ‘errores’ en el Documento Base de Contratación.

Sin embargo, el 9 de abril, amparada en un decreto de compra directa por emergencia, la estatal petrolera adjudicó a una empresa intermediaria de Panamá lo mismo que había anulado –diésel además de insumos y aditivos- por un precio mayor. Ambos procesos se realizaron durante la gestión del ex-presidente de Yacimientos, Herland Soliz.

Pese a que la compra ya había sido adjudicada a una empresa panameña, YPFB informó que el contrato no llegó a  suscribirse y que no se pagó ningún importe.

Las propuestas del proceso, que terminó siendo anulado, oscilaban entre 44 y 67 dólares el metro cúbico de diésel, pero en la compra por emergencia se estableció 76,61 dólares por metro cúbico. También hay una diferencia en el costo del lote referido a “insumos y aditivos”, los precios iniciales iban de 38 dólares a 64 por metro cúbico y YPFB lo terminó adjudicando por 71,3 dólares.

La negociación a un precio mayor se dio cuando en el mundo había caído el precio del crudo. Si bien para algunos expertos sería coherente que si baja el precio de la materia prima, lo haga también el precio del diésel, pero no necesariamente ocurre eso. En el proceso de anulación, uno de los “errores” del Documento Base de Contratación apuntaba a la necesidad de comprar diésel bajo en azufre, que en efecto es más caro.

La explicación de YPFB para cambiar de una calidad a otra de diésel responde al cumplimiento de la Ley 821, que establece que las importaciones de vehículos que cumplan las Normas de Emisiones Atmosféricas EURO IV, procederán una vez que los combustibles producidos o importados por el Estado cumplan con la calidad exigida por estas normas. En ese sentido, YPFB señala que decidió importar a partir de este año productos que cumplan con ese requisito aunque sean más costosos. Sin embargo, el proceso anulado también era de este año.

Por otro lado, la estatal indicó, a través de un cuestionario enviado por EL DEBER, que otros factores influyen en el precio como el incremento en el flete de buques, mayores costos por estadía en el puerto de descarga y el incremento en el costo de almacenaje por la baja demanda a nivel internacional durante la pandemia, entre otros.

La empresa intermediaria que se adjudicó la provisión de combustible es Unlimited Corporations Business Corp y el contrato realizado durante la gestión de Herland Soliz fue firmado por Alenka Jimena Ferrufino, responsable del proceso de contratación.

Contratos por emergencia

No es el único caso en el que YPFB hizo adjudicaciones directas y sin licitaciones, bajo el amparo del decreto de emergencia. Según documentación oficial de la empresa, hay al menos cuatro compras directas para el suministro de diésel e insumos y aditivos por 163.967.533 dólares.

En declaraciones anteriores, el ministro de Hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora, justificó estos procesos debido a que las contrataciones se hicieron por la emergencia que atraviesa el país por la pandemia del coronavirus. Además de que durante la cuarentena no estaban dadas las condiciones para realizar licitaciones públicas.

Luego de que se conociera la existencia de estos contratos y algunas denuncias de irregularidades en el manejo de la estatal petrolera, el entonces presidente de YPFB Herland Soliz, fue retirado del cargo. En su lugar fue posesionado Richard Botello, el tercer presidente de la empresa más grande del país en los últimos seis meses.