Escucha esta nota aquí

Sólidas lucen las cifras del sector financiero en el último informe de la ASFI; no obstante, pese a los buenos indicadores que reflejan crecimiento en depósitos y créditos, las utilidades generadas por las entidades financieras se mantienen similares a las registradas en 2020; año nefasto para la economía a raíz de las medidas de confinamiento que se adoptaron para frenar el avance del Covid.

Ese año, todas las actividades se frenaron de forma abrupta, haciendo que se pierdan muchos empleos, no solo en Bolivia, sino a escala global. Los números de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), hasta agosto de este año, reflejan que los depósitos suman Bs 203.885 millones, lo que representa un crecimiento del 7,6% con relación al mismo periodo de 2020.

Mientras que la cartera de créditos llegó a Bs 194.345 millones; es decir, un 3,8% más que los registrados el año pasado.

Pese a los buenos resultados registrados en las principales variables del sector, un dato no menor es el estancamiento que tuvieron las utilidades de las empresas de intermediación financiera, hasta agosto de este año, con relación al mismo periodo de 2020.

Los datos oficiales indican que las utilidades logradas llegaron a Bs 808 millones. La cifra es menor a los Bs 872 millones del mismo periodo del año pasado.

El presidente del Colegio de Economistas de Bolivia, Jorge Akamine, explicó que las cifras son aceptables, pero sostuvo que las utilidades permanecen prácticamente iguales a las de la gestión anterior por las medidas del Gobierno este 2021 para ampliar los plazos y reprogramar el pago de préstamos.

Señaló que el 60% de las utilidades de los bancos se genera a través del interés que pagan los prestatarios. Pero, aseguró que el sistema financiero boliviano es sólido, pese a la emergencia sanitaria.

El especialista en finanzas, Jaime Dunn, coincidió en que los alivios implementados por el Estado mermaron las utilidades de los bancos, pero destacó que las financieras siguen teniendo rédito.

No obstante, observó que los números siguen siendo alentadores, pese que el ritmo en la colocación de créditos no crece a la par de los depósitos. “Esto es una señal de que los bancos están siendo cuidadosos a la hora de colocar los créditos, y ello también afectó a las utilidades”, explicó.

El especialista, al igual que Akamine, asegura que la cifras demuestran que el sistema financiero es sólido.

Cuestionó la política de regulación de tasas que pone freno a la actividad. Por ejemplo, dijo que en Colombia la banca creció hasta un 60% con relación a 2020, similar ocurrió en Chile y Perú.

En una entrevista a La Razón el ministro de Economía, Gonzalo Montenegro, dijo que a muchos bancos no les gustaron las medidas que dispuso el Gobierno porque “estaban cobrando un interés adicional, que no era correcto”.

“Hemos ido en defensa de los consumidores financieros (…) Hoy ya estamos viendo que ha tenido un resultado positivo para los bancos porque han vuelto a conectarse con sus clientes y ahora ya se está reactivando”, dijo.

Comentarios