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Persisten los problemas en la Planta de Amoniaco y Urea. Desde que volvió a operar el proyecto petroquímico se registraron varios paros, denunciaron desde el interior del complejo. Incluso los operarios revelaron un mal manejo de aguas residuales que genera esa industria. Esto fue negado por la estatal, que sostiene que el complejo no paró ni un solo día desde que volvió a operar, además, la estatal asegura que la industria generará $us 350 millones en su primer año tras la reanudación de sus operaciones. Eso sí, desde la estatal aseguraron que algunas áreas fueron aisladas y que se trata de una medida normal en industrias como esta.

Desde que comenzó a operar en 2017, la situación de este complejo petroquímico siempre generó polémica. Continuas paralizaciones y denuncias de malos manejos fueron constantes en sus primeros años. En 2019 el proyecto dejó de producir tras los hechos de violencia y el cambio de gobierno de ese año. Sus operaciones se reanudaron en septiembre.

Nos obstante las polémicas de antaño continúan. Funcionarios de la estatal YPFB y operarios del complejo, que pidieron no ser citados por temor a represalias, denunciaron que el complejo sufrió varias paralizaciones desde que reanudó sus operaciones.

El martes 26 de octubre operarios de la planta denunciaron a EL DEBER que ese día se presentaron fallas en una turbina de gas y todos los sistemas ahora terminaron cayéndose.

“Hoy (la planta) se paró por cuarta vez desde que arrancó este año. Nuevamente el compresor de dióxido de carbono dio fallo”, dijo una fuente del interior de YPFB.

Otro funcionario reveló que incluso se realiza un mal manejo de las aguas residuales que usa la planta para la producción del fertilizante. “Están echando químicos de forma manual”, indicaron.

Respuesta de YPFB

Ante esta situación, desde la estatal indicaron que “no ha habido ningún paro originado por problema de turbina. En general, no ha habido ningún paro desde que la planta ha reiniciado operaciones”.

“Algunas áreas en algún momento se han aislado, pero esto es parte de un proceso natural en cualquier fábrica del país o del mundo”, agregó YPFB, pero sin especificar que áreas del complejo petroquímico fueron aisladas.

Anteriormente, en un recorrido realizado por medios al interior de la planta, el gerente de Industrialización de YPFB, Henry Lapaca, negó esta situación y aseguró que el complejo petroquímico opera con total seguridad y sin generar ningún tipo de contaminación.

Otra de las denuncias contra el manejo fue la saturación de los almacenes de urea. Ante esta situación, desde YPBF indicaron a EL DEBER que tiene en stock “la suficiente cantidad de urea para atender sus compromisos, tanto al mercado interno como al externo. “Nuestra capacidad de almacenaje no corre ningún riesgo de ser rebasada”, dijo.

Por otro lado, Gabriela Delgadillo, gerente de Productos Derivados e Industrializados de YPFB, proyecta que las exportaciones de urea, durante el primer año desde el reinicio de operaciones de la Planta de Amoniaco y Urea, llegarán a unos $us 350 millones, lo que a criterio de Yacimientos la convierte en el segundo producto más importante de la exportación, después del gas natural.

Precisó que uno de los factores que incide en el precio actual de la urea en el mercado internacional es el alza en el costo del gas.

Sobre el tema, Álvaro Ríos, experto en temas de hidrocarburos, sostuvo que estas son buenas noticias para el país y que evidentemente el precio de exportación de la tonelada de urea en la planta de Bulo Bulo supera los $us 650 cuando hace cuatro años el costo promedio e histórico del fertilizante era de $us 200.

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