¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Clasificados

YPFB eleva a 4,3 millones de litros de combustible el despacho en La Paz para bajar las filas

Lunes, 27 de abril de 2026 a las 19:07
Con los nuevos cupos de gasolina y diésel la estatal petrolera busca reducir las filas en los surtidores de La Paz /Foto: YPFB

La estatal refuerza desde Senkata el suministro de diésel y gasolina en medio de una normalización aún frágil del abastecimiento

En un nuevo intento por reducir las persistentes filas en estaciones de servicio y restablecer la normalidad en el suministro de carburantes, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) programó para este lunes el despacho de más de 4,3 millones de litros de combustibles líquidos desde la planta de Senkata para el departamento de La Paz.

El volumen —2,1 millones de litros de diésel y 2,24 millones de litros de gasolina especial plus— supera la programación habitual del Comité de Producción y Demanda (Prode) y forma parte de un operativo reforzado que la estatal petrolera viene ejecutando desde hace varios días para bajar la presión sobre surtidores paceños y alteños, donde todavía se observan largas colas de vehículos particulares, transporte pesado y servicio público.

“Estos días se ha intensificado el despacho a niveles superiores a la demanda estimada, justamente con el propósito de ir bajando las colas. Además, tenemos producto en Senkata y volúmenes que se encuentran en tránsito proveniente de Mejillones, Iquique y Mollendo”, informó el presidente ejecutivo de YPFB, Sebastián Daroca Oller.

Senkata vuelve a operar como centro de contención

La planta de almacenaje de Senkata se convirtió nuevamente en el principal nodo logístico para sostener el abastecimiento del occidente del país. Desde las 05:00 de este lunes comenzaron a salir cisternas hacia estaciones de servicio, grandes consumidores y clientes industriales del departamento.

La medida se suma a otros despachos extraordinarios ejecutados en los últimos días. El jueves pasado, YPFB ya había movilizado 2 millones de litros de diésel para reforzar la provisión en La Paz y El Alto, mientras que en marzo la estatal elevó a 5 millones de litros los envíos extraordinarios de gasolina desde Senkata y Palmasola para contener el desabastecimiento en los principales mercados urbanos.

Es decir, el despacho de este lunes no constituye un hecho aislado, sino parte de una estrategia de emergencia que YPFB viene activando de manera intermitente para responder a una demanda que supera la capacidad normal de distribución.

La crisis no está resuelta: YPFB sigue operando bajo presión

Pese al incremento de volúmenes, la estatal aún no logra disipar por completo la incertidumbre en el mercado interno.

Las filas en surtidores se mantienen de forma recurrente en varios puntos de La Paz, El Alto y Santa Cruz, mientras sectores productivos y transporte continúan reportando dificultades para acceder con regularidad a diésel, especialmente en horarios pico o en estaciones periféricas.

El propio Gobierno reconoció durante el fin de semana que la provisión todavía se encuentra en etapa de normalización y que la logística nacional sigue trabajando con combustibles en tránsito, convoyes reforzados y monitoreo permanente de inventarios.

A esto se suma que YPFB enfrenta una compleja coyuntura interna. La petrolera estatal atraviesa una etapa de reorganización institucional tras sucesivos cambios en su presidencia y en medio de cuestionamientos por fallas en calidad de combustibles, problemas operativos y observaciones a la cadena de importación.

Sebastián Daroca asumió la presidencia de YPFB hace apenas unos días, en reemplazo de Claudia Cronenbold, y su primera tarea visible ha sido precisamente contener el frente más sensible para el Gobierno: el abastecimiento diario de gasolina y diésel.

Más combustible, pero también más dependencia de importaciones

El reforzamiento del despacho en La Paz también vuelve a mostrar un dato estructural: Bolivia depende cada vez más de combustibles importados para sostener su mercado interno.

YPFB confirmó que parte del producto que alimenta Senkata proviene de cargamentos en tránsito desde los puertos de Mejillones, Iquique y Mollendo, es decir, de la cadena internacional de importación que hoy resulta vital para cubrir la demanda nacional.

La caída sostenida de la producción interna de líquidos y gas natural obligó en los últimos años a una creciente dependencia externa, elevando tanto la presión financiera sobre la estatal como la vulnerabilidad logística ante retrasos, bloqueos, conflictos portuarios o falta de divisas para compras oportunas.

Por eso, aunque los despachos extraordinarios permiten alivios temporales, no terminan de resolver el problema de fondo: el país necesita cada vez mayores volúmenes importados para garantizar un abastecimiento que antes podía sostener con producción propia.

La Paz, un mercado especialmente sensible

La Paz se ha convertido en una de las plazas más delicadas dentro del esquema nacional de distribución debido a tres factores: alta concentración de parque automotor, fuerte demanda del transporte público y pesado y dependencia casi total del suministro desde Senkata.

Cualquier retraso logístico en esta planta repercute de inmediato en filas visibles y malestar ciudadano.

Por ello, YPFB decidió elevar los despachos por encima de la demanda proyectada como mecanismo de amortiguación, una señal de que la estatal busca no solo cubrir el consumo diario, sino reconstruir inventarios en estaciones que operaron con niveles mínimos durante las últimas semanas.

El desafío: menos filas sin generar otra ola de incertidumbre

Aunque el envío de 4,3 millones de litros representa uno de los mayores despachos recientes programados para el departamento, el verdadero desafío para YPFB no es solo mover más cisternas en jornadas puntuales, sino sostener continuidad.

La experiencia de los últimos meses muestra que cada anuncio de reforzamiento logra reducir parcialmente las filas durante uno o dos días, pero si los flujos posteriores no mantienen la misma intensidad, la presión vuelve a trasladarse a surtidores.

En otras palabras, el abastecimiento dejó de depender únicamente de cuánto combustible llega, y pasó a depender de cuán estable puede ser la cadena de importación, almacenaje y despacho.

Por ahora, la estatal petrolera apuesta a que el incremento de volúmenes desde Senkata permita empezar a descomprimir uno de los puntos más sensibles del país. Pero el hecho de que se sigan requiriendo operativos extraordinarios deja claro que la crisis aún no ha sido completamente superada.

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones: