La estatal boliviana Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) inició una renovación en la dirección de sus principales subsidiarias productoras de hidrocarburos, en el marco de un proceso de reestructuración impulsado por el Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira.
YPFB informó este martes que solicitó la puesta a disposición de los cargos de los gerentes generales de YPFB Chaco y YPFB Andina, Jerry Fletcher y Raúl Giraudo, respectivamente, dos de las filiales más importantes de la corporación estatal.
La decisión fue comunicada por el presidente ejecutivo de YPFB, Sebastián Daroca Oller, quien señaló que los nuevos ejecutivos serán designados en los próximos días, una vez concluyan los procedimientos internos establecidos en los estatutos de ambas empresas.
“El objetivo es modernizar y transparentar la principal empresa del país, recuperar la producción, optimizar la inversión y garantizar el abastecimiento energético para todos los bolivianos”, afirmó Daroca, según un comunicado institucional.
El cambio de gerencias se produce en un contexto de creciente presión sobre el sector hidrocarburífero boliviano, marcado por la caída en la producción de gas natural, la disminución de exportaciones y las dificultades para sostener los niveles de abastecimiento interno de combustibles.
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco Quintanilla, respaldó la medida y sostuvo que los recursos naturales estratégicos del país deben ser administrados “con honestidad, visión de futuro y sentido de soberanía”.
YPFB Andina y YPFB Chaco concentran una parte importante de las operaciones de exploración y explotación de hidrocarburos en Bolivia, por lo que cualquier cambio en sus estructuras ejecutivas suele ser interpretado como una señal sobre el rumbo de la política energética del Gobierno.
La administración de Rodrigo Paz Pereira ha insistido en la necesidad de reorganizar el aparato estatal energético, atraer nuevas inversiones y mejorar la eficiencia operativa de las empresas públicas, en momentos en que Bolivia enfrenta una reducción sostenida de ingresos por exportaciones de gas natural, históricamente una de las principales fuentes de divisas del país.