En un contexto marcado por episodios de tensión en el suministro de carburantes y mayor demanda interna, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Asociación de Surtidores o Asociación Nacional de Comercializadores Privados de Hidrocarburos (Asosur) acordaron optimizar la logística de distribución y reforzar los controles de calidad en el país, con el objetivo de garantizar el abastecimiento oportuno a los consumidores.
El encuentro, realizado en Santa Cruz de la Sierra, permitió evaluar el funcionamiento actual del sistema de comercialización de combustibles, desde las plantas de almacenaje hasta las estaciones de servicio. Como resultado, la estatal petrolera se comprometió a reducir los tiempos de entrega, especialmente en regiones con alta demanda estacional, donde históricamente se registran mayores presiones.
El presidente de Asosur, Ronald Tito Beltrán, destacó que la articulación con YPFB “es clave para que el surtidor garantice al ciudadano un servicio continuo, con producto de calidad y sin especulación”. Por su parte, representantes de YPFB ratificaron que “el objetivo común es que cada boliviano cargue combustible con la certeza de calidad certificada y atención oportuna”.
Más control en un sistema bajo presión
Uno de los puntos centrales del acuerdo es el fortalecimiento de los controles de calidad. Técnicos de ambas instituciones realizarán verificaciones conjuntas tanto en planta como en surtidores, en un intento por garantizar que el combustible cumpla con las especificaciones técnicas exigidas.
Este aspecto cobra relevancia en un escenario donde el abastecimiento depende en gran medida de la importación de carburantes, lo que incrementa la necesidad de control logístico y operativo.
De acuerdo con datos del sector energético, Bolivia importa una parte significativa del diésel y la gasolina que consume, debido a la caída en la producción de hidrocarburos en los últimos años y al incremento de la demanda interna, impulsada por la actividad económica y el parque automotor.
Coordinación público-privada
El acuerdo también establece una mayor articulación entre YPFB y los operadores privados de estaciones de servicio. En esa línea, Asosur implementará un protocolo de atención al cliente y habilitará un canal directo de reclamos, con el fin de responder de forma más rápida a eventuales problemas en el suministro.
Además, se creó una mesa técnica permanente que sesionará mensualmente para monitorear el cumplimiento de los compromisos y ajustar el sistema de distribución en función de la demanda.
Sobre el tema, María Elena Paz, gerente Distrital Comercial La Paz de YPFB, indicó que la estatal petrolera se comprometió a optimizar los tiempos de entrega de combustibles líquidos a las estaciones de servicio afiliadas a Asosur, priorizando zonas con mayor demanda estacional.
“Además, se reforzarán los controles conjuntos sobre la calidad del producto en planta y en surtidores, garantizando que el combustible que llega al usuario cumpla con la normativa técnica vigente”, destacó Paz.
Para el sector de surtidores, esta coordinación es clave en un momento donde la percepción ciudadana sobre el abastecimiento se ha vuelto más sensible, especialmente en periodos de alta demanda o en regiones alejadas de los centros de distribución.