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11 de junio de 2023, 9:04 AM
11 de junio de 2023, 9:04 AM

Por Gilberto Rueda Esquivel, escritor e investigador

Una ciudad, un conglomerado humano que a lo largo de siglos resistió embates bélicos, calamidades climatológicas y más, bien debería también resistir la pérdida de identidad cultural. La ciudad de Santa María de la Guardia y Mendoza, hoy conocida como Comarapa, pequeña urbe de nuestros valles cruceños, capital de la orgullosa provincia Manuel María Caballero, fue fundada un 11 de junio de 1615 y, a lo largo de estos 408 años de existencia, ha sido sede del gobernador de Santa Cruz, del obispo de la diócesis cruceña y epicentro de hechos que marcaron la vida del departamento y el país. Hoy, en un aniversario más de su existencia, Comarapa ve inaugurada su Casa de la Cultura, que lleva el nombre de uno de sus hijos más notables: Joel Villegas Rojas.

Joel Villegas Rojas (1928 - 2022), un ejemplo de compromiso con la cultura y la educación, comarapeño de hondas raíces, buscó no sólo preservar la cultura de sus ancestros a través de publicaciones y gestiones culturales, sino cuidar y trabajar por lo más valioso de la región, ejerciendo como profesor en su tierra natal durante décadas, esforzándose por dotar a sus estudiantes no sólo saber, sino también razonamiento crítico y amor por su tierra vallense.

Los valles cruceños son un baluarte cultural enorme del departamento cruceño, representan la unidad del país, la conexión del oriente y el occidente, hoy tan desgastada; y su gente – como escribió el poeta – el “camba colla superado”, sigue aportando esfuerzo, sacrificio y tesón a la bolivianidad.

La Casa de la Cultura comarapeña servirá para orientar los trabajos de recuperación de la memoria histórica y tradiciones culturales, que poco a poco iban despareciendo y que ahora – qué delicada tarea – le corresponde recuperar. Sin embargo, una Casa de la Cultura necesita el apoyo de todos, no funciona sola; desde instancias gubernamentales, asociaciones culturales hasta la ciudadanía en general deben apoyar y coadyuvar los proyectos de su Casa de la Cultura.

En estos días, en los que los comarapeños, dispersos por la extensa geografía nacional, vuelven a su tierra natal, a recordar su infancia, revivir con melancolía, al son de kaluyos, copla y viditas, la cotidianeidad del ayer, a la par que susurran, de la mano de su poeta mayor: “llego al pago de mis padres, cual peregrino errante…”, se encontrarán con una grata sorpresa: la tierra comarapeña tiene ahora una Casa de la Cultura; pero no sólo para ellos, la Casa de la Cultura “Dr. Joel Villegas Rojas” nos invita a todos a conocer y disfrutar a ese pequeño edén cruceño, enclavado entre “el ande y la llanura”, como escribió alguna vez don Hernando Sanabria Fernández, hijo también de los valles cruceños.

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