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14 de mayo de 2023, 4:00 AM
14 de mayo de 2023, 4:00 AM

En sus 70 años de vida, el Grupo EL DEBER ha procurado conducir todas sus operaciones comerciales y financieras dentro del marco de la legalidad y transparencia. Nuestros directivos y ejecutivos siempre han buscado regirse bajo los mismos principios éticos que guían nuestro trabajo periodístico, aspectos que en su conjunto han sido fundamentales para poder ejercer un periodismo independiente, y así ser merecedores de la probada credibilidad de nuestra marca.

Ese accionar empresarial ha estado siempre a la altura de los grandes retos que los medios de comunicación han enfrentado en las últimas décadas. Ha habido etapas de crecimiento, etapas de transformación y etapas de buscar reenfocarse en la esencia del oficio.

En los momentos de expansión, el grupo consolidó su posicionamiento de liderazgo en plataformas impresas, digitales y de radiodifusión, así como sus servicios de impresión a terceros. La creciente necesidad de espacio físico y de tecnología hizo que los accionistas de EL DEBER S.A. decidieran crear la Sociedad Administradora de Activos Inmobiliarios S.A. (SAAINSA), cuya misión era gestionar y administrar de manera eficiente los activos del grupo, mientras la casa matriz se concentraba en lo periodístico.

Más tarde vinieron la pandemia y prolongados conflictos sociales que no sólo afectaron las finanzas de muchas empresas, sino que también obligaron a cambiar modelos de negocios, sobre todo por cambios de hábitos de los consumidores. En esas circunstancias, el Grupo EL DEBER decidió potenciar su estrategia comunicacional y concentrarse en la elaboración de contenidos para todas sus plataformas.

Fue así que el grupo, a través de SAAINSA, decidió poner a la venta activos inmobiliarios que ya no se ajustaban a los nuevos tiempos, con la idea de reinvertir la totalidad de los recursos obtenidos en el núcleo periodístico de la empresa. El inmueble que albergaba la División Imprenta, por ejemplo, ubicado sobre la avenida Cumavi, se vendió en julio de 2020, mediante contrato de compra-venta, a la sociedad Santa Cruz Financial Group S.A., a un precio libremente convenido, que tomó como referencia un avalúo técnico y las condiciones de oferta y demanda del mercado inmobiliario. La operación se realizó bajo estricto cumplimiento de todas las exigencias de ley.

Dos años después, el Grupo EL DEBER decidió poner a la venta su edificio central, ubicado sobre el segundo anillo, y lo hizo de manera pública y abierta a través de los canales inmobiliarios disponibles. Igualmente, se contó con un avalúo técnico y con las referencias de mercado para acordar un precio con el eventual comprador. La operación se concretó mediante un contrato de compra-venta en diciembre de 2022, siendo el comprador la sociedad SIBRA S.A. El contrato consideró los tiempos de entrega de los diferentes espacios del edificio, y, como es debido, se cumplieron con todos los requisitos legales y formales.

Finalmente, SAAINSA suscribió un contrato de compra-venta con SIBRA S.A. por un lote de menor valor ubicado en Puerto Suárez.

Siempre quedó claro que ambas empresas compradoras formaban parte del grupo al que pertenecía el Banco Fassil S.A., ahora intervenido por la autoridad competente. Cabe aclarar, sin embargo, que el Grupo EL DEBER y SAAINSA no han tenido ningún otro tipo de relación comercial-inmobiliaria ni han suscrito ningún otro contrato de servicios financieros ni de otra índole con el Banco Fassil y sus empresas relacionadas, fuera de los contratos específicos de compra-venta antes mencionados.

Ratificamos una vez más nuestra adhesión a los más altos principios éticos de conducta empresarial, y, en ese sentido, vimos pertinente, en el contexto actual que vivimos y que puede generar confusión o desinformación, compartir y aclarar el trasfondo de las operaciones comerciales e inmobiliarias recientes de nuestro grupo empresarial y que han sido realizadas en total sintonía y coherencia con la búsqueda de sostenibilidad de nuestro legado periodístico.  

 

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